PABLO ANTÚNEZ
El complejo cárnico uruguayo cerrará el año marcando otro récord de exportaciones y generando alrededor de US$ 950 millones, pese al proceso de fuerte reacomodo de precios y de una lenta evolución de costos. Pero los exportadores se movieron en un escenario donde el dólar perdió peso relativo frente a otras monedas.
Para Marcelo Secco, director comercial del grupo Marfrig Alimentos, la pérdida de fortaleza del dólar fue "la condicionante más grande del deterioro de precios y todavía se está frente a un proceso de encauce de las aguas", dijo.
El industrial recordó que la crisis económica motivó que la carne saliera del menú de muchos restaurantes europeos y eso los exportadores lo sintieron mucho. "En la Unión Europea la crisis golpeó las estructuras de consumo y los operadores no quieren tomar riesgo", pero sin embargo, "la carne continúa siendo un producto demandado y la UE es altamente dependiente de la importación".
La crisis de la lechería, allí, motivó que se liquidara mucho ganado y eso hizo caer más los precios de algunos productos como la carne bovina.
Mientras tanto, como en el caso de Marfrig, algunas empresas continúan apostando a una línea de productos de buen valor. Para Secco, la pelea en este mercado, se dará "en un escenario de precios muy estables y en la oportunidad de explotar las cuotas. Aquellos países que tengan cupos con ventajas arancelarias van a tener mejores oportunidades".
Un poco mejores son las perspectivas en Israel. Según Marcelo Secco en este destino hay estabilidad y la moneda local se valorizó, lo que le otorga la posibilidad a los abastecedores de pelear por una mejora de los precios a los que están vendiendo sus embarques. "Nosotros, como empresa, estamos tratando de consolidar una mejor presencia en el mercado para luego ir mejorando los valores de venta. Es un mercado importante y lo va a seguir siendo", aseguró el industrial.
Circunstancial. También para algunos analistas internacionales, como es el caso de Roberto Vázquez Platero -ex presidente del Instituto Nacional de Carnes y ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca- si hay complicaciones en el mercado cárnico, éstas son circunstanciales. "En el corto plazo las cosas están un poco complicadas, pero en el largo plazo, la carne uruguaya tiene muy buen futuro", le dijo a El País días atrás.
Esas complicaciones son notorias, actualmente, en mercados como EE.UU., donde la materia prima de Uruguay no está siendo competitiva. Son pocos los operadores que hacen negocios de mantenimiento del mercado en estos días.
Es que la ganadería estadounidense enfrenta una enorme liquidación de vientres bovinos y no hay perspectivas de que existan cambios drásticos que modifiquen la relación.
La crisis de consumo todavía sacude el mercado. "En uno o dos años, una vez que demos vuelta la página de la crisis mundial, el futuro va a ser muy bueno, por ahora las cosas no están tan mal", admitió el consultor internacional.