Mientras a nivel técnico se sigue con atención el fenómeno de la onda de caída de manzana y se recomiendan medidas de manejo para preservar la que quedó en las plantas, desde las organizaciones de productores se tiende a calmar al mercado en cuanto al abastecimiento de la fruta para 2010 y no se oculta la preocupación por la posible importación.
El grupo de técnicos que se encuentra trabajando en el excepcional fenómeno que se verifica en los montes de manzana, y que provocaría la pérdida del 80% de la fruta en las plantas, se reunió ayer con un centenar de productores en la cooperativa Jumecal para explicar las razones de lo que está ocurriendo y las medidas a tomar para salvar lo que no se perdió.
A diferencia de lo que sostienen otros operadores de mercado, el gerente de Jumecal, Carlos Croce, dijo a El País que, a su juicio, no habría mayores problemas de abastecimiento en 2010, aunque habrá que esperar al final de la cosecha para saberlo.