La Dirección de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca considera conveniente levantar los rodiluvios instalados en zona de frontera por considerar que la disminución del riesgo en esas zonas no justifica el mantenimiento de este mecanismo que al MGAP le representa un gasto cercano a los U$S 70.000 mensuales (sólo en desinfectantes), confirmó a El País, Francisco Muzio, director de Servicios Ganaderos.
La reacción de las gremiales del circuito cárnico ante esta posibilidad no se hizo esperar, y tanto desde el sector industrial como desde la producción se levantaron voces en contra de una medida de esta naturaleza a la que calificaron como "una barbaridad" o "un grave error".
La novedad surge a pocas horas de la presentación en conferencia de prensa de las conclusiones de la participación del sector privado en el Congreso Mundial de la Carne en Australia, en la que se subrayó por parte de industriales y productores las buenas posibilidades de crecimiento del sector, luego de un largo período de recuperación desde que finalizó el episodio de aftosa en 2001.
Por otra parte, el MGAP anunció que mañana se inaugurará oficialmente el Laboratorio Emergencial para Fiebre Aftosa montado en el predio de la Dirección de Laboratorios Veterinarios, y que se construyó como exigencia de las autoridades mexicanas para la habilitación de ese mercado a la carne uruguaya.
Fuentes de la Cámara de la Industria Frigorífica consultadas por El País, no dudaron en calificar la medida como "una barbaridad" que le puede costar por día a el país más de lo que cuestan los rodiluvios por mes.
En un sentido similar se pronunció Jorge Barrios, directivo de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay, al señalar que desde la gremial se sigue con atención este tema, agregando que no se deben escatimar esfuerzos en los controles de frontera. Barrios fue más allá al señalar que a las medidas actuales de control, se debería agregar una vacunación preventiva tres veces al año de la población de cerdos en zona de frontera, y un seguimiento del estado de los rodeos en el norte del país como consecuencia de la sequía.
Desde el sector productor, la Federación Rural ya adelantó su oposición a reducir el actual sistema de controles fronterizos por considerar que no están dadas las condiciones a nivel regional en relación al riesgo que corre el complejo cárnico uruguayo. Así lo señaló a El País el delegado de la gremial ante la Comisión Nacional Honoraria de Sanidad Animal, José Sánchez Abal. El veterinario, especialista en temas sanitarios dentro de la institución, ratificó que Uruguay debe continuar con su actual esquema de controles como forma de capacitación permanente del personal destacado a esas tareas. Consultado en torno a la preocupación que puede generar la mala condición corporal de los ganados del norte, Sánchez Abal no consideró necesario modificar el actual sistema de vacunación.
En tanto, el presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Fernando Mattos, dijo que sería "un error" modificar el actual esquema de controles teniendo en cuenta la oferta de virus a nivel regional, lo que se evidenció en el rebrote del foco de Mato Grosso do Sul, en Brasil, mientras que en la provincia argentina de Corrientes se dio por cerrado el episodio sin una inspección internacional y sin conocer el origen de la reintroducción de la enfermedad.
Por otra parte, Fernando Mattos recordó que actualmente el rodeo se encuentra en su período de mayor exposición desde el punto de vista de las defensas naturales, consecuencia de la rigurosidad del clima, a lo que se agrega la mala condición corporal de los ganados del norte del país como consecuencia de la sequía.