El gigante del sector lácteo de Nueva Zelanda, la empresa Fonterra, lanzó la marca de quesos Anchor en Rusia, una de las más famosas. La empresa entró en un acuerdo de licencias con la compañía Foodline de San Petersburgo. De este modo reduce los costos de logística y distribución, especialmente debido a un aumento en las tarifas de importación de quesos que deberá ocurrir en Rusia, dijeron algunos especialistas a MilkPoint.
El acuerdo durará unos 3 años, según precisó el presidente de Foodline, Andrew Rozanov, todo el queso será fraccionado y envasado en la planta Unicheese, que pertenece a la empresa.
La materia prima para producir en la etapa inicial será enviada desde Nueva Zelanda. "En el futuro, examinaremos algunas posibilidades del envío de materia prima, tal vez comprada en Rusia", dijo el jerarca.
Hace algunos años, Fonterra cerró sus negocios en lácteos en Rusia, que eran muy pequeñas en cuanto a volumen.
"Decidimos retomar nuestros negocios en Rusia debido a las mayores perspectivas de este mercado", aclaró el empresario.
A pesar de la crisis y de la reducción del consumo y la producción de lácteos en Rusia, el consumo de queso en el país continúa en pleno crecimiento.
"Es claro que el mercado de lácteos de Rusia es mucho más atrayente para Fonterra de lo que, por ejemplo, es la Unión Europea, que no está dando señales de crecimiento en los últimos años". Así lo aseguró el analista de mercados del grupo consultor ruso ICAR, Tatiana Rybalova. Según esta consultora, el nivel de producción ruso en la primera mitad del 2009 creció 6% comparado con el mismo período de 2008, llegando a 221.000 toneladas.
Fonterra es la empresa láctea más grande y continúa marcando los precios base en el mercado internacional de lácteos, a partir de sus ventas en la plataforma en Internet, que realiza durante cada mes.