A fin de mes partirá hacia China el tercer embarque de terneras Holando de entre ocho y 14 meses, consolidando una corriente de negocios que comenzó en 2009. Uruguay continúa siendo el único país de América que está abasteciendo con ganado lechero en pie a China, gracias a la consolidación de su status sanitario. Ya están cuarentenadas 4.830 terneras a las que los veterinarios les están haciendo el test de actitud reproductiva y el próximo lunes 10, cumplirán con el segundo sangrado requerido en el protocolo sanitario, para demostrar la ausencia de fiebre aftosa. En paralelo, para confirmar que no hay actividad viral a nivel de campo, las vaquillonas conviven en la cuarentena con animales "centinelas" (120 cabezas), los que al tener una inmunidad inferior, serían los primeros en enfermarse si hubiera virus vivo.
"La cuarentena se viene desarrollando en tiempo y forma y el ganado está muy lindo", aseguró a El País Ruben Urchitano, responsable de este nuevo negocio y pionero en la apertura del mercado chino para el Holando producido en Uruguay.
El primer embarque de ganado lechero uruguayo hacia China se hizo el 14 de marzo de 2009 por 4.000 terneras de entre ocho y 14 meses. Esas terneras, hoy están produciendo en tambos chinos con mucho éxito y la mejor carta de venta es el ganado ya comercializado en este país.
Urchitano confirmó que este nuevo negocio se hará con una firma que nunca había comprado en Uruguay. "Ellos tienen una empresa muy grande y un proyecto muy interesante que también prevé la importación de ganado lechero desde Australia y Nueva Zelanda. Pensamos que podremos hacer más embarques", estimó el operador.
En paralelo Urchitano Negocios Rurales está comenzando a apartar vaquillonas Holando preñadas que tendrán por destino a Turquía.
El empresario aseguró que este tipo de negocios también logrará dinamizar la categoría de vaquillonas y ayudará a los productores a alivianar los campos ante una sequía que el sector lechero ya está sintiendo, porque tuvo que echarle mano a las reservas de comida que tenía, para que el ganado no perdiera condición corporal y produjera leche.