El nivel estimado de recaudación de impuestos en el sector agropecuario, descontando las devoluciones de impuestos indirectos a las exportaciones aumentó 19,4% el año pasado, ubicándose en US$ 266,7 millones que representan US$ 43,3 millones más que durante 2010. Así lo marcó la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) del Ministerio de Ganadería en un estudio publicado en su Anuario 2011.
Opypa estimó que la presión fiscal en el campo generada durante el año pasado se ubicaría en el entorno al 6,5% de su producción bruta, cifra muy similar a la registrada un año antes.
Los ingresos por impuestos a la renta en el agro aumentaron 24% en 2011 debido a una mayor rentabilidad de los subsectores que más contribuyen con estos tributos, destacó el informe.
El año pasado no ocurrieron modificaciones sustanciales en la tributación vigente para el agro, aunque se manejaron diversas propuestas que finalizaron con el envío al Parlamento del Proyecto de Ley del Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), finalmente transformado en ley que rige desde el 1° de enero de 2012.
El trabajo de Opypa destacó que los tributos indirectos se incrementaron 17,8% el año pasado como consecuencia de subas en la recaudación por IVA y el impuesto municipal -el pago de 1% cada vez que un semoviente cambia de mano-, pero cayó el aporte que hacen los ganaderos a las cajas negras debido a la menor faena de ganado preparado. En 2011 se cerró con la faena más baja que se haya registrado desde 2002 con apenas 2.010.000 reses bovinas.
Las detracciones pagadas por los cueros sin procesar, habrían tenido un leve descenso (-2,7%) respecto a 2010 debido a los menores valores de exportación.