PABLO ANTÚNEZ
La agricultura granelera se expandió cuatro veces la superficie ocupada. Los cultivos de secano sólo en la zafra 2009/2010 ocuparon una superficie de 1,7 millones de hectáreas. La demanda por ingenieros agrónomos no para de crecer y se mantiene firme desde 2002 hasta ahora.
"Nos mantenemos con muy buenos niveles de ocupación. En este momento la mayoría de los colegas están trabajando bien. El problema que aparece a partir del aumento de la demanda por agrónomos, es que muchas empresas están ofreciéndole trabajo a estudiantes de quinto año y la dificultad que hay, es que a los muchachos les cuesta recibirse porque comienzan a trabajar antes de que tengan el título", explicó a El País Daniel Zorrilla, presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos (AIA).
El gran desafío futuro para la profesión es ayudar a mantener el aumento productivo, pero manteniendo el cuidado de los recursos naturales. "Debe haber un aumento de la producción, pero con un fuerte cuidado en el mantenimiento de los recursos naturales (suelo y agua, entre otros). Eso requiere una profesión muy organizada, con permanente capacitación y actualización y para eso, precisamos ponernos de acuerdo con otras instituciones para funcionar más eficientemente", agregó Zorrilla.
A partir de 2002 el agro uruguayo comienza a cambiar. Se hace una apuesta fuerte a la tecnología, a una forma de trabajar y de organizarse muy diferente. "Todo eso conforma una demanda que requiere profesionales bien formados", aseguró el presidente de la AIA.
En todos los rubros de la agropecuaria se da este proceso de incremento de la adopción de tecnología y eso lleva consigo la necesidad de incorporar en el predio profesionales que asesoren y ayuden a tomar las mejores decisiones.
Este año, la Facultad de Agronomía entregó el título a 156 nuevos profesionales y el número de estudiantes inscriptos no para de crecer.