PABLO D. MESTRE
Genética ganadora.
Y no sólo de caballos.
El apellido Del Campo está asociado a la más rica historia de los Criollos.
Desde Gustavo, que se lo transmitió a José María, y ahora ya la tercera generación está demostrando esa pasión por la raza y a través de ella las virtudes de ésta.
Y las similitudes proyectan. A los 13 años José María Del Campo Gigena ganó su primera Prueba de Rienda. Hace pocos días Rodrigo Del Campo Saravia, con 13 años, ganó el Chasque de Melo sobre "Pescadora Caraguatá" en una apasionante definición nada menos que con una yegua de La Invernada.
Pero no sólo eso. Sus hermanos, Manuela y Gonzalo Del Campo Saravia, también han sabido ganar en Enduros y Chasques.
Eso es genética.
Y lo hacen sobre los caballos Criollos que se vienen seleccionando desde hace varios años.
Caballos ganadores de Marchas, Chasques y Enduros.
Pero también Criollos reconocidos por el mercado.
Tanto, que en el séptimo remate de la cabaña "Los Olivos", a cargo de escritorio Luis A. Bengochea, en local "Conventos" de la Agropecuaria de Cerro Largo, las yeguas de andar cotizaron a un promedio de US$ 4.253, valor récord para el departamento.
Y no sólo eso. El máximo fue US$ 6.720 por "Mazangano Doctora", adquirida por Martín Echeguía de Maldonado.
Por su parte las yeguas de manada cotizaron entre US$ 3.720 y 1.320, con promedio de US$ 2.467.
"Estamos muy emocionados. No sólo por la venta total y por los valores, sino también porque nos acompañaron criadores de todo el país. Eso realmente es para agradecer y valorar", dijeron tras la venta el Ing. Agr. José María Del Campo Gigena y su esposa María Elisa Saravia.
Y está bien.
Es para emocionarse.
Por la genética ganadora.
Y no sólo de los Criollos...