Uruguay continúa posicionado en el décimo lugar en superficie cultivada de transgénicos, según confirmó un nuevo informe del Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAA). En la zafra 2011/12 siguió una fuerte adopción de maíces genéticamente modificados -se estima que más del 90% del total de maíz es transgénico- y el área de cultivo mostró un aumento mayor al 50%. Las siembras abarcaron eventos con resistencia a glifosato e insectos y eventos dobles que contemplan resistencia a herbicidas y diferentes tipos de insectos.
El año pasado se aprobaron otros 5 eventos de maíz que fueron TC1507 (resiste a lepidópteros y glufosinato de amonio), GA21 (glifosato), NK603 (glifosato), GA21 por Bt11 (dos herbicidas e insectos lepidópteros) y NK603 por Mon 810 (glofosato y lepidópteros).
Mientras tanto, en soja el total del área está dominada por eventos genéticamente modificados con resistencia a herbicidas al igual que en zafras anteriores.
El informe de ISAA remarcó que Brasil y Argentina lideraron la adopción de eventos agrícolas genéticamente modificados en América Latina, China e India en Asia y Sudáfrica en el continente africano. En su conjunto representan el 40% de la población mundial. En 2011, el crecimiento en los países en desarrollo representó aproximadamente el 50% de los cultivos transgénicos globales y se espera que este año superen el número de hectáreas cultivadas por los países industrializados. El año pasado, Estados Unidos siguió posicionado como el principal cultivador de transgénicos con 69 millones de hectáreas y una tasa media de adopción de aproximada 90% en los principales cultivos. Brasil ocupa el segundo lugar con 30,3 millones de hectáreas. Por tercer año consecutivo tuvo el mayor crecimiento del mundo.