PABLO D. MESTRE
No aflojan ni abajo del agua...
Qué va...
Ni los Corriedale, ni los Gambetta Saravia.
Es que las tan bienvenidas aguas llegaron pero en exceso y los más de 200 milímetros de lluvia complicaron todo.
La preparación con los carneros en el galpón, del que sólo podían salir de a ratos a comer cuando amainaba el agua, la crecida del arroyo Cardozo que hizo que los camiones salieran por un camino alternativo, fueron factores que condicionarían a cualquiera. Pero, al decir de Pablo Camilo Valdez "esa pasión y competencia de los hermanos Gonzalo y Daniel Gambetta pudo más".
Así llegaron con su producción anual al Centro de Ventas "Don Tito", donde como siempre se ofrecieron en negocios conducidos por escritorio José A. Valdez y Cía.
Allí asombraron a los concurrentes con el nivel de presentación de la oferta, acompañada por datos objetivos que reflejan la tradicional calidad.
Y los compradores lo valoraron desde el principio. Pues el primer lote, un borrego de plantel, se vendió bajo el martillo de Abayubá Valdez en US$ 5.500 adquirido por Homero Pereira Suárez de Rivera.
Luego, en negocios a cargo de Alejandro "Nano" Núñez se colocó con gran agilidad el resto de los lotes.
Así, en poco más de una hora se vendió el 100% de la oferta en pista a un promedio de US$ 768 por los 163 machos, con un piso de US$ 400 (pagados por los últimos bretes).
El detalle de los negocios, en dólares, fue el siguiente: 7 carneros padres: 5.500, 1.300 y 2.099; 24 carneros planteleros: 1.750, 800 y 1.335; 132 carneros y borregos PI y MO: 1.250, 400 y 595. Por su parte las 91 ovejas PI y PxC: 150, 132 y 139.
Y está bien.
Por los Corriedale que resistieron a las inclemencias del tiempo.
Por la familia Gambetta Saravia y su pasión.
Y porque demostraron que no aflojan ni abajo del agua...