SALTO LUIS A. PÉREZ
El proyecto de plantación de arándanos en un predio cercano a la represa de Salto Grande, desarrollado por grupos de inversores argentinos y norteamericanos, se apresta a incursionar en el mercado de los Estados Unidos y Canadá.
Con una superficie de 60 hectáreas pobladas con las variedades O`Neall, Misty, Jewel, Emersalt, Milennia y Star sobre un total de 130 que están destinadas a producir esta fruta, la empresa Gamorel planea exportar un volumen de entre 180 y 200 toneladas a lo largo de la próxima zafra.
Es el mayor emprendimiento en el rubro que se ha instalado en el Uruguay y que se verá ampliado próximamente con la construcción de dos edificios para la instalación de una planta procesadora y de envasado, acorde con la importancia del volumen de cosecha.
La idea original del grupo inversor era la de sembrar 100 hectáreas, pero dadas las condiciones del terreno y el interés de los grandes mercados por el producto, se amplió el proyecto para llegar a las 130 hectáreas el próximo año.
"Aquí se apunta mucho al desarrollo de una producción intensiva, de muy alta calidad en busca de un nicho de mercado muy especial que sería Estados Unidos y Europa", dijo Fernando Carrau quien junto a su colega Fernando Munzi, orientan el proyecto en la parte técnica. Pero el emprendimiento también tiene en la mira a una fracción de la población uruguaya de alto poder adquisitivo porque puede acceder al cultivo que se vende a elevados precios en el mercado local.
El cultivo y los mercados hacia los que se apunta, "demandan un desarrollo tecnológico muy fuerte para lograr ese objetivo", agregó.
Destacó que desde el inicio se está trabajando con material genético de última generación proveniente de programas llegados desde Estados Unidos, "y tratando de ajustar todas las tecnologías lo más posible para lograr el potencial del cultivo".
EXPORTACIÓN. Este es el primer año que Gamorel va a cosechar fruta y por tanto la primera exportación que podrá concretar. "Estimamos que podemos llegar a unos 200.000 kilos", sostuvo Carrau. "Venimos dando pasos muy firmes hacia la apertura del mercado norteamericano", agregó.
La empresa ha participado activamente también en la creación de un nuevo organismo nacional que es Upefruy (Unión de Productores y Exportadores Frutihortícolas de Uruguay) que en parte nace por la necesidad de abrir el mercado norteamericano.
Los técnicos estiman que la zafra de arándanos en el predio de Gamorel puede iniciarse a partir de la segunda quincena de septiembre y las exportaciones comenzarían en forma significativa dos semanas después.
"Lo que nos interesa es llegar al mercado internacional lo antes posible con esta fruta temprana para obtener los mejores valores del mercado", agregó el técnico. En este sentido manejan la posibilidad de exportar a través del aeropuerto de Salto.
PROTEGIDOS. Las 38 heladas contabilizadas por los técnicos que se registraron entre julio y agosto pasados con temperaturas históricas para la zona, han sido una prueba de fuego para la estrategia delineada para afrontar esta adversidad dentro del proyecto de esta plantación de arándanos. Pese a que en otros sectores de la producción las heladas provocaron millonarias pérdidas, en el caso de los arándanos de Gamorel, no.
La empresa hizo frente al clima con un novedoso sistema de congelado de las plantas que según los profesionales a cargo del proyecto no retrasará ni afectará la cosecha.
Carrau explicó que de varios proyectos manejados para evitar estos daños, se eligió el de la utilización del agua.
"La verdad que para ser la primera experiencia en control de heladas y con el invierno más frío en la historia del país, fue una prueba de fuego y anduvo todo muy bien".
El control anti-heladas consiste en la utilización de aspersores que, al derramar el agua sobre la planta cuando hay temperaturas bajo cero, congelan la misma y una vez pasado el fenómeno climático, otra aplicación la vuelve a dejar en su estado normal, sin que ésta sufra daño alguno que comprometa su potencial.