Nueva York - El petróleo cerró en alza hoy en Nueva York y en Londres, al día siguiente de la reunión de Yeda (Arabia Saudita) entre países productores y consumidores, que no logró apaciguar los temores del mercado sobre la oferta de crudo, cuando persiste la tensión en Nigeria.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en agosto terminó la sesión en alza de 1,38 dólares a 136,74 dólares.
En Londres, el Brent del Norte para entrega en agosto ganó 1,11 dólares para cerrar en 135,97 dólares.
Luego de haber comenzado la sesión en leve baja en Nueva York, los precios se orientaron resueltamente al alza, superando en sesión la barra de los 138 dólares el barril y acercándose a los récords establecidos al comienzo de la semana pasada, en torno a los 140 dólares.
Muy esperada por el mercado, la reunión de Yeda entre países productores, consumidores y petroleras culminó solamente con recomendaciones técnicas, para intentar la estabilización del mercado.
"La ausencia de decisiones inmediatas para la lucha contra el alza de los precios del oro negro debió decepcionar a muchos operadores", comentaron analistas de Barclays Capital.
El único anuncio que tranquilizó a los inversores, provino de la decisión de Arabia Saudita, que anunció que llevará a 15 millones de barriles su producción diaria si la demanda lo justificara.
"Los sauditas trataron de impactar al mercado prometiendo más petróleo y ello habría podido resultar si no hubiera habido lo de Nigeria", estimó Phil Flynn, de Alaraon Trading.
En Nigeria, uno de los principales productores africanos de crudo, un grupo armado destruyó en la noche del jueves un importante oleoducto administrado por la petrolera estadounidense Chevron. Las instalaciones marítimas de Shell en el país también fueron atacadas la semana pasada.
Esos ataques provocan una reducción de la producción nigeriana de 225.000 barriles diarios para Shell, y de 120.000 barriles diarios para Chevron.
"Son bajas de producción probablemente temporarias pero que en lo inmediato neutralizan en gran parte el incremento de la producción anunciada por Arabia Saudita", consideró Antoine Halff, de Fimat.
AFP