EMILIO CAZALÁ
Todos en Uruguay sin excepción afirman las ventajas de recibir y apoyar las operaciones de los barcos pesqueros en el puerto de Montevideo, por los miles de servicios que se venden y los puestos de trabajo que esta actividad crea y por los negocios que genera.
Por estos días, y con perfiles de impertinencia, cobra actualidad un tema que involucra al Uruguay pero, para alertar a nuestros lectores sobre la importancia del asunto, digamos de plano que los servicios vendidos a los buques pesqueros que operan en el puerto de Montevideo dejan 300 millones de dólares anualmente -cifra bien importante que supera largamente los buenos millones que dejan los 123 cruceros que visitan Montevideo y Punta del Este- y es más que la exportación de software. Lo más importante para que se entienda la profundidad de esta actividad, es que estos enormes ingresos son exportaciones de servicios, es valor agregado al tope, carbono puro. La materia prima que estamos exportando es brazo e inteligencia de los uruguayos, es logística. Pero con toda la importancia que representan tales ingresos lo valioso aquí trasciende a niveles más altos porque el apoyo logístico que brindamos a los pesqueros genera miles de empleos a lo largo del año y prácticamente no hay uruguayo que no obtenga beneficios directa o indirectamente. Y esto no lo entienden ni lo saben los políticos y peor aún lo ignoran las gobernantes, algunos hasta con entusiasmo. Así que las actividades del puerto son instrumentos económicos y no centros políticos, este debería ser el enfoque.
C/A BELLO GANDRA. Más aún, en 1988, el actual Contralmirante José Bello Gandra entonces vicepresidente de la ANP, identificó perfectamente los beneficios de esta actividad en una nota que publicó el 18 de enero de aquel año el diario El Día cuyo recorte hemos guardado.
En enero de 1988 dijo sobre la pesca: "Las operaciones de tránsito de productos de pesca por nuestro puerto le reportan a Uruguay más de 30 millones de dólares. El año pasado (1987) operaron en transferencia de pescado en aguas uruguayas 200 buques calamareros y 62 buques frigoríficos con un volumen total de 60 mil toneladas de las cuales 14 mil se trasbordaron en muelles del puerto y 13.300 fueron depositadas en cámaras frigoríficas de la ANP recién inauguradas. Estos 60 buques además de los servicios de trasbordo y cámaras frigoríficas, le dejaron al país otros ingresos por suministro de víveres, reparaciones, descanso de sus tripulaciones, algo así como 30 millones de dólares en total". Dijo después que las flotas pesqueras no son cautivas de Montevideo"… Desde entonces han transcurrido 24 años y esta actividad se ha multiplicado por 10.
LOS POLACOS. Por los años 60 la flota pesquera polaca, con solo 50 barcos, le dejaba al puerto de Montevideo -ANP y privados- más de 18 millones de dólares por venta de servicios. Gran parte del puerto de Montevideo casi todo el año está ocupado por los pesqueros, lo que desde hace años ha planteado la necesidad de construir, en otra parte menos comercial del puerto, una terminal para pesqueros nacionales y extranjeros, un tema de aburrida agenda permanente que no se concreta. La propia ANP frunce el ceño cuando ve venir a los pesqueros y los políticos y aun los gobernantes, no solo ignoran el puerto sino a esta actividad en particular.
CAPITÁN BARROS. En una de las numerosas entrevistas que publicamos al Capitán Manuel Barros principal de la agencia marítima de su nombre que representa pesqueros españoles y de otras banderas destacamos la del 6 de marzo del 2006 que dijo: "numerosos pesqueros se están concentrando en el Atlántico Sur debido a restricciones que el organismo internacional regulador ha limitado las capturas en el Atlántico Norte pues se hizo un recorte de cuotas para preservar las especies. Por consiguiente eso significa que Montevideo recibirá unos 25 barcos más de lo normal. Así que nosotros vamos a tener este año unos 60 barcos que harán entre cuatro y seis escalas en Montevideo para hacer trasbordos, provisiones, reparaciones, cambios de tripulación, subida a diques, entrada a puerto por casos de enfermedad de tripulantes o bien descanso de las tripulaciones. Son barcos con matrícula de las Malvinas, portuguesas, españolas, africanas y de otras banderas". Según el Capitán Barros el puerto de Montevideo debe recibir por año más de 500 escalas de pesqueros de todas las banderas. Y agregó que en este momento están operando en el Atlántico Sur no menos de 700 naves que capturan calamar, merluza, abadejo, atún, espada y la mayoría viene a descargar en Montevideo".
ING. DÍAZ. De una de las varias notas que publicamos entre ellas la del 9 de mayo de 2011, que fue una conferencia en la Liga Marítima, extraemos declaraciones del presidente de la ANP Ing. Alberto Díaz: "la presencia de los barcos pesqueros extranjeros en el puerto de Montevideo eran un factor económico muy ventajoso tanto para la ANP empresa, como para los privados por venta de múltiples servicios y comparados con otros barcos pues eran los que dejaban al puerto y al país más ingresos y los que generaban más empleos directos. Nosotros necesitamos que los pesqueros vengan para hacer sus recambios y efectúen los trasbordos de pescado a contenedores acción que atrae al puerto a los barcos portacontenedores de línea. Pero aspiramos a que estos pesqueros permanezcan ocupando muelles el menor tiempo posible, pues no tenemos demasiados atracaderos. Son operaciones que se enmarcan en los intereses de la ANP de ser puerto distribuidor porque estos contenedores refrigerados son llevados por los grandes barcos de línea a diversos puertos del mundo. Luego dijo que los pesqueros son naves contratantes de servicios por excelencia y que de ellos se beneficia la sociedad entre quienes están los proveedores marítimos, talleres navales, diques, adquisición de combustible, remolques, camiones, estibadores, servicios sanitarios para tripulantes. En definitiva -dijo Díaz- los pesqueros son los barcos que más fuentes de trabajo directo generan y producen ingresos genuinos para nosotros y el país". Hasta aquí las expresiones de Ing. Díaz. Esta es una constante en el puerto de Montevideo desde los tiempos de los balleneros noruegos y rusos con aquella famosa Flotilla Slava.
CAJAS. Las empresas uruguayas Pamer y CICSA por acuerdo con los pesqueros españoles les venden anualmente 400 mil cajas de cartón para envasar el producto de sus capturas y no es una cifra menor.
La mayoría de los políticos luchan con el tema marítimo, no lo entienden y algunos hasta lo ignoran a su pesar. El hecho es que hay pocos votantes en el mar -como dice Richard Clayton- en un editorial en la publicación Fairplay, que casi todas las actividades marítimas tienen lugar en escenarios lejos de las pantallas de la Tv. A que persona humilde o político le interesa dragar un canal a 12 metros de profundidad que cuesta 80 millones de dólares cuando por la misma plata se puede obtener 100 ceremonias de 30 mil agradecidos padres cuando el gobierno construye o repara decenas de escuelas y liceos. En lo marítimo no hay cintas para cortar ni pueblo a su alrededor y eso es cierto. Pero que país puede desarrollar proyectos de expansión sin puertos modernos tal como lo hizo China.
ANP. Como se dijo recientemente en un prestigioso programa radial, la ANP facturó 14 millones de dólares pero debe ser solo por alquilar los muelles a los pesqueros o por fondeadero y seguramente incluyó venta de agua potable. Ah, nos olvidamos que también cobra 2 dólares solo por mirar cada tonelada de pescado que se trasiega de barco a barco o de barco a contenedor. Pero la ANP no sabe nada del resto de las actividades portuarias ni cuánto facturan las empresas privadas por venta de servicios. Vamos a otro punto. Cuando un pesquero pide combustible son 600 toneladas y esto cuesta para esa sola marea unos 700 mil dólares y como los pesqueros son unos 52 hablemos de cifras reales. Cuando un pesquero viene con 500 toneladas de pesca, hay que contratar 100 estibadores para hacer el trasbordo de barco a contenedor en el mismo muelle o de barco a depósito frigorífico. Otra perla, en esta pasada semana entraron al dique flotante de Tsakos los barcos "Fígaro", "Pescavaqueiro", "Armastus", "Playa Pesmar 1", "Patricia Nores", "Playa Galicia" y el "Río Solís II", y harán trabajos de carenado, pintura, timón, un gasto no menor en conjunto al millón y medio de dólares. Esto fue la semana pasada. Además están los talleres navales que por su parte hacen todo el tiempo reparaciones a bordo de chapa y motores y también los equipos refrigeradores.
En un barco pesquero el mantenimiento es permanente, constante, de lo contrario se pierde el barco. Luego están los especialistas en los instrumentos de navegación, orientación y equipos de refrigeración y localización de captura, la agencia marítima que también cobra, los Prácticos, los remolcadores, los seguros, medicina y odontología para los tripulantes y todo ello suma mucho dinero. Quien niega estos hechos, yerra groseramente. En Montevideo se producen los cambios de tripulaciones y cada tantos meses varios autobuses salen para Carrasco a embarcar los tripulantes en goce de licencia y luego, cada uno o dos meses, ir a Carrasco a recibirlos. Mientras el barco queda en puerto aprovecha para hacer reparaciones y alistamientos para la próxima marea. Y esto cuesta dinero. Todos tenemos ideas o ideologías pero hay que dejarlas en el Palacio Legislativo, en el puerto se manejan negocios.