La cúpula del Banco Central (BCU) advirtió ayer sobre el cambio en la tendencia bajista de los precios, anunció un "aterrizaje suave" en la expansión monetaria y dejó en claro que los salarios son la amenaza más real y fuerte sobre la inflación.
Ayer el presidente del Central, Walter Cancela, y el gerente de la División Política Económica, Umberto Della Mea, comunicaron a economistas y luego a periodistas su convicción sobre el éxito de la política monetaria en llevar a la inflación dentro del rango previsto para el cierre de 2005 y el año que culminará en setiembre de 2006.
Pese a que los funcionarios no cuantificaron el efecto que tendrían las distintas presiones inflacionarias, en el Central se prevé que los ajustes salariales tendrán una influencia determinante en el corto plazo, incluso mayor a la que prevén la mayoría de los analistas privados, dijeron a El País fuentes del BCU.
Además de las pautas de recuperación surgidas tras los Consejos de Salarios, entre los técnicos se cree que la formalización de los empleados que estaban "en negro" y que verán incrementada su remuneración por los acuerdos agregará presión a los precios.
Además advierten que el incremento registrado en el Indice Medio de Salarios no refleja todo el impacto salarial de la negociación, ya que no contempla el efecto de la fijación de mínimos por categoría.
CAMBIO. Ayer Della Mea advirtió que varios indicadores de precios que miden tanto a los productos que se comercializan sólo en el mercado interno como a los que se transan con el exterior "están pegando la vuelta". Dijo que la inflación subyacente —que excluye los precios más volátiles—"está empezando a crecer" y sostuvo que hay que tenerla "en agenda para monitorearla".
"Algo está cambiando estructuralmente", alertó Della Mea que habló sobre una posible "amenaza" a tener en cuenta.
Además de los salarios, destacó que en el corto plazo va a incidir sobre los precios el achicamiento de la brecha entre lo que producen las empresas y su capacidad instalada. Advirtió que "cambió la estructura productiva del país" y que "parte del capital puede ser obsolescente".
CUIDADO. Della Mea destacó el fuerte crecimiento real interanual de 21% en los medios de pago y sostuvo que "no se puede crecer eternamente en estos porcentajes" que están por encima del incremento real de la economía. Dijo que hay que "tener cuidado" con este nivel de expansión por lo que adelantó un "aterrizaje suave" basado en un crecimiento nominal anual de 6,7% en los medios de pago.
Subrayó que —a pesar de alguna de las "leyendas urbanas"—la política monetaria fue "muy expansiva" desde setiembre de 2004, tras una fuerte contracción en la primera mitad del año pasado y que con eso el BCU mostró "comprensión y adaptación a la situación". Sin embargo dijo que se pretende "suavizar" estos cambios, porque es "como tratar a la economía con Prozac o Lexotan".
DOLAR. Sostuvo que el tipo de cambio está dentro de los niveles de equilibrio en el largo plazo y que "a nadie se le puede ocurrir que está bajo".
Destacó que el BCU preservará la estabilidad de precios por sobre otras variables. Dijo entonces que actuar sobre el tipo de cambio es un "instrumento" para controlar la inflación y no un fin. Advirtió además que un descontrol de precios provoca "una redistribución indeseada de ingresos", "dolariza la economía" y afecta negativamente la inversión.
Della Mea también dijo que el multiplicador bancario "seguirá estable" y que a medida que baje la liquidez habrá una presión sobre las bajas tasas de interés actuales, que subirán "convergiendo" a tipos "más razonables y naturales".
Planean campaña para promover el uso de la UI
El presidente del Banco Central, Walter Cancela, y el gerente de la División Política Económica, Umberto Della Mea, ensayaron ayer una autocrítica sobre la "poca presencia" y poca difusión sobre el funcionamiento de la Unidad Indexada.
Durante la ronda de preguntas tras la conferencia, Cancela habló de impulsar una campaña para dar a conocer los beneficios e incluso apeló al papel a jugar por los medios de comunicación.
En el Central son conscientes de que en el mercado se sigue optando por el dólar aún en operaciones de largo plazo como los préstamos hipotecarios de reciente relanzamiento. Se lamentan que por una cuestión de precios los tomadores se aten a la moneda extranjera y "no vean los beneficios" de la UI al estar ligada al nivel de precios.
Sin embargo, Cancela alabó el crecimiento del ahorro en moneda nacional, que pasó del 10% al 16% del total, y el incremento en el porcentaje de deuda pública aunque reconoció que la tendencia "no es impactante".