AFP Y AP
Estados Unidos, Francia, Alemania y Gran Bretaña van camino de perder la nota máxima "AAA" de sus deudas debido a "los desafíos vinculados con los ajustes presupuestarios", advirtió el martes la agencia de calificación financiera Moody`s.
Moody`s estimó en un comunicado que "los desafíos vinculados con los ajustes presupuestarios implican que el camino por recorrer antes de una rebaja de la nota de esos países se ha vuelto a reducir".
De todos modos, Moody`s recuerda que por ahora la nota triple A, la mejor posible, atribuida a esos países sigue siendo sólida y que sus perspectivas permanecen estables.
En cuanto a España, otro gran país que se beneficia por el momento de un "AAA", el caso es diferente, señala la agencia.
Moody`s advirtió a fines de junio que podría rebajar en "uno o dos puntos" la nota soberana de España a raíz de la debilidad de las perspectivas de crecimiento de su frágil economía.
De su lado, Francia, Gran Bretaña, Alemania y Estados Unidos enfrentan desafíos levemente diferentes a aquellos a los que estaban confrontados unos meses atrás, según Moody`s. En efecto, los países europeos "comenzaron a aplicar ahora medidas para reducir su déficit", indica Moody`s.
En cambio, la estrategia de estabilización de la deuda en Estados Unidos todavía está dando sus primeros pasos, agrega la agencia.
REFORMA. El gobierno estadounidense sigue buscando desesperadamente ideas para el futuro de su costoso sistema público de crédito inmobiliario y en particular para sus dos gigantes Fannie Mae y Freddie Mac.
"Reparar este sistema es uno de los problemas de política económica más importantes y más complicados a los que se enfrenta este país", declaró el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, en un discurso con el que inauguró ayer una conferencia sobre el tema, en la sede del departamento que dirige en Washington.
Al gobierno le quedan cinco meses para presentar, como se comprometió en julio, un proyecto de ley que determinará el futuro de los dos organismos paraestatales de financiamiento hipotecario Fannie Mae y Freddie Mac. La cuestión fue oportunamente aplazada para después de las elecciones legislativas de mitad de mandato del presidente Barack Obama, en noviembre. La única certeza es que no se volverá al modelo de antes de la crisis.
"No apoyaremos la idea de que Fannie y Freddie vuelvan a jugar el papel que jugaban antes de que el Estado las capitalizara, cuando luchaban con sus competidores privados para quedarse con parte del mercado, pero gozando del apoyo del Estado", indicó Geithner.
Esos dos grupos hicieron las delicias de sus accionistas en la época de la burbuja especulativa inmobiliaria. Cuando la burbuja explotó en 2007, se derrumbó el edificio sobre el que descansaba. El Estado federal les inyectó US$ 148.000 millones. Hoy, gracias a una línea de crédito ilimitada del Tesoro, Fannie Mae y Freddie Mac se llevan ellas solas casi todo el mercado de nuevos préstamos.
Ese mercado sigue estando muy deprimido, y aún sufre los excesos de la construcción entre 2004 y 2007.
Wall Street al alza
La Bolsa de Nueva York terminó en neta alza ayer, luego de cinco sesiones consecutivas en baja de su principal índice, dinamizada por mejores indicadores y resultados de empresas: el Dow Jones ganó 1,01% y el Nasdaq 1,26%. El índice ampliado Standard & Poor`s 500 se incrementó por su parte 1,22%. "Indicadores económicos, (beneficios de) Wal-Mart y Home Depot, fusiones-aquisiciones: tuvimos algunos factores positivos", resumió Peter Cardillo, de Avalon Partners. "El mercado se recupera de cinco días en baja y probablemente sea el comienzo de una estabilización". En lo que respecta a indicadores en Estados Unidos, la producción industrial aumentó en julio, en 1,0%, superando las previsiones. Por el contrario, en el sector inmobiliario, la iniciación de obras aumentó 1,7% en julio en relación al mes anterior, pero continúan a un nivel muy bajo, menor que el esperado.