Mercosur y Europa disputan ventajas

| Es claro que de llegar a un acuerdo el impacto sobre diversas ramas productivas y sobre el empleo será relevante

economia 20040606 200x140
economia

JUAN PABLO CORREA

La a veces impenetrable jerga diplomática, los comunicados que parecen escritos en clave y el tiempo que han insumido las conversaciones entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, conspiran sin duda contra la posibilidad de que se perciba con claridad cuanto de importante está en juego en estas tratativas que, ahora sí, parecen cerca de llegar a buen puerto. Sin embargo, en las discusiones se está hablando nada menos que de una apertura de mercado menor o mayor, según los casos, del 88% de los ítems arancelarios que conforman el comercio bilateral en el caso de la propuesta del Mercosur y del 90% en el caso de la Unión Europea, lo que para el bloque sureño parece abrir un amplio abanico de oportunidades comerciales hasta ahora inéditas.

A pesar de que ambas partes seguirán protegiendo sectores que consideran claves, es claro que el impacto sobre diversas ramas productivas y sobre el empleo será relevante. Según la canasta de productos, el desmantelamiento de los aranceles se dará en dos, cuatro, seis, ó diez años. En cuanto a las cuotas que se establecerán tendrán o un arancel muy bajo o arancel cero.

La lectura que hacen los negociadores uruguayos de las discusiones es que pese a los reparos que pone, Brasil no quiere seguir dando la imagen de ser el país que todo lo obstruye, ya que se interpreta que su postura ha sido la que llevó a que el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) se haya desdibujado.

Desde el punto de vista de la UE, es importante un acuerdo que podría lograr sin concesiones demasiado importantes y que supondría dar un paso al frente y consolidarse como socia del Mercosur antes de que se plasme el ALCA.

Desde el punto de vista uruguayo, un negociador que no forma parte de la Cancillería, pero que participa de las conversaciones directamente, fue muy claro y dijo que "está bien conversar con la Comunidad Andina, Sudáfrica y otros actores pero hay que buscar acuerdos con países desarrollados que puedan hacer la diferencia"

"Nadie se puede dar el lujo de que haya un fracaso porque se afectaría la credibilidad si no llega a buen puerto una conversación en la que se invirtió tanto tiempo y tantos recursos", dijo por su parte a El País el director de Integración y Mercosur de la cancillería, Gustavo Vanerio. El diplomático reconoce que octubre es clave porque en ese mes cambiarán las autoridades de la Comisión Europea y es posible que sus nuevos integrantes "tengan otras prioridades". "La ventana de oportunidad después de octubre se complica muchísimo", comentó.

Jorge Bardier, presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias coincide. "En octubre no va a estar Pascal Lamy (comisario de Comercio) para quien sería un logro cerrar un acuerdo para esa fecha", opinó.

VENTAJAS. Para Vanerio, debe valorarse que la UE está ofreciendo concesiones "sin precedentes" en materia de comercio agropecuario y consideró valioso también que esté dispuesta a permitir el libre tránsito de determinados profesionales como ingenieros provenientes del Mercosur que vayan al bloque europeo para trabajos específicos y en forma temporaria.

Hace pocos días en Guadalajara (México) los gobiernos de los países de las dos partes ratificaron por enésima vez que las charlas deben estar terminadas en octubre y ahora se definió que los ministros responsables volverán a deliberar en junio en San Pablo. La próxima semana proseguirán las charlas técnicas en Buenos Aires.

Es posible que el Mercosur comience a flexibilizar su postura en un aspecto sensible para la Unión Europea: la no discriminación a las inversiones y a la prestación de servicios de las empresas del Viejo Continente en la zona. Ya el vicecanciller argentino, Martín Redrado, dijo esta semana en Montevideo que debería estudiarse una flexibilización en este sentido. Uruguay apoya claramente esa flexibilización. El director de Industria, Washington Durán, dijo que es lo mínimo que se puede otorgar si se pretende ser serio en una tratativa de estas características.

Hay una piedra en el camino que parece más difícil de remover y es la oposición brasileña a abrir las compras gubernamentales (licitaciones públicas) a las empresas europeas porque el gobierno norteño utiliza esta suerte de reserva de mercado como un instrumento de su política industrial.

El Mercosur, a su vez, acepta que los mecanismos de apoyo interno a los productores agrícolas de la UE sigan en pie pero sí quiere algún tipo de flexibilización de sus subsidios a las exportaciones primarias.

Hay otro inconveniente que la UE ha dejado entrever que quiere que el Mercosur supere. Pretende que el Mercosur sea realmente una unión aduanera porque hay aspectos en los que todavía no lo es. Por ejemplo, hay mercaderías que pagan Arancel Externo Común al ingresar a Uruguay y vuelven a tributarlo cuando desde aquí pasan a Brasil, cosa que no ocurre en la UE, ejemplificó Bardier.

No habrá que esperar tanto para ver si esta compleja trama de intereses permite que se llegue a un acuerdo que sería un verdadero hito.

Concesiones que obtuvo el Mercosur

Uno de los principales negociadores de Uruguay detalló a El País algunas de las concesiones europeas que se perfilan como logros para el Mercosur y el país.

El Mercosur va a conseguir una cuota de al menos 50.000 toneladas anuales de carne vacuna de las cuales el 21% corresponderán a Uruguay (algo más de 10.000). Hoy la cuota uruguaya es de 6.300. A esas 6.300 se sumarían las que Uruguay consiga ahora y en ningún caso se perderán. De todas formas, Brasil es hoy el principal exportador de carne bovina del mundo y está presionando fuerte para que esa cantidad se incremente a 300.000 toneladas.

En cuanto al arroz la cuota que obtendría el bloque sería de 40.000 toneladas y debe considerarse que Uruguay es en la región el país con más excedentes exportables del cereal.

Para arroz quebrado se perfila una reducción del 50% en el arancel vigente que también es muy valorada por los negociadores locales.

En cuanto a los lácteos hay satisfacción porque se obtendrán cuotas para el ingreso en el hasta ahora prácticamente inaccesible mercado europeo para la manteca, la leche en polvo y los quesos.

La UE también ofrece concesiones en materia de acceso a la carne ovina.

Industriales escépticos con efectos del acuerdo

El sector industrial uruguayo no visualiza por el momento que el entendimiento birregional en ciernes vaya a suponer mejoras en el acceso al mercado del Viejo contienente para los bienes manufacturados locales.

Esto se debe a que no está prevista por ahora una apertura rápida y sustancial del comercio para bienes metalúrgicos, automotrices o de la industria de la vestimenta, reconoció Jorge Bardier, presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias.

Dos aspectos deben ser tomados muy en cuenta por los negociadores uruguayos, cree Bardier. El primero es la preservación del régimen existente de Admisión Temporaria, que permite la importación desgravada de materias primas que se destinen a la manufactura de bienes que luego se reexportan.

"Es el instrumento más importante para el desarrollo industrial que tiene Uruguay que es un país que no tiene una estructura de cadena verticalizada y no se puede cercenar. Es decir que está en el medio de la cadena y que utiliza mucho insumos de fuera de la región", explicó.

Los representantes de la UE han dejado saber que entienden que no deberían exportarse a ese bloque bienes manufacturados con materias primas llegadas a Uruguay en este régimen.

Para Bardier, Uruguay no debe ceder en esto y también debe buscar un adecuado régimen de origen que permita que las preferencias que se obtengan sean realmente operativas.

Esto traducido quiere decir que se deben tomar salvaguardias para que la UE reconozca a los bienes uruguayos como efectivamente originados en el Mercosur y como tales merecedores de laspreferencias arancelarias que se acuerden.

Más allá de la justicia de los reclamos el escaso peso de Uruguay en el bloque dificulta la obtención de las reivindicaciones.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar