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Los mercados se hundieron ayer a la espera de lo que ya parece ser un hecho: el default de Grecia. Pese a los esfuerzos por evitarlo, el ministro de Economía de Alemania admitió que podría darse una quiebra "ordenada" para estabilizar el euro.
La Eurozona aseguró ayer que "hace todo" lo posible para impedir que Atenas declare el impago de su deuda, declaró ayer el comisario europeo de Servicios Financieros, Michael Barnier. Sin embargo, el riesgo de que Grecia se convierta el primer integrante de la Eurozona en declarar un default cobró fuerzas ayer.
Por lo pronto, el ministro de Economía de Alemania, Philipp Rösler, dijo que "para estabilizar el euro, no debe prohibirse a corto plazo pensar en ciertas opciones, entre ellas, está, en caso de urgencia, un default ordenado de Grecia". No obstante, miembros del gobierno de Angela Merkel -primer contribuyente de los planes de ayuda de la Unión Europea- sostuvieron que Alemania "quiere que Grecia siga siendo miembro de la Eurozona".
La realidad es que Grecia, cuya deuda pública ronda el 160% de su Producto Interno Bruto, anunció ayer que el déficit presupuestario del Estado alcanzó a 18.100 millones de euros en el período entre enero y agosto a causa del costo de la deuda y los crecientes gastos sociales. En el mismo período de 2010 el déficit era de 14.800 millones de euros.
El objetivo de Europa es "hacia fines de septiembre" concluir un acuerdo para el desembolso de 8.000 millones de euros de préstamos, el último tramo de un paquete de 110.000 millones acordado en 2010.
Bajo una fuerte presión, los ministros de Economía europeos se reunirán el viernes y el sábado en Polonia mientras los expertos advierten sobre terribles consecuencias en caso de que Grecia salga de forma voluntaria o forzada del euro.
En Bruselas ayer descartaban esa posibilidad pese a que el mercado ahondaba sus pérdidas.
"No es una cuestión de agenda, no es una cuestión de logística, es una cuestión de compromiso político", enfatizó Amadeu Altafaj, portavoz del comisario de asuntos económicos y monetarios, Olli Rehn.
Para el economista Hans-Werner Sinn, presidente del instituto de sondeos Ifo, la quiebra de Grecia sería "una liberación para el país". "La única salida para Grecia es devaluar al menos entre un 20% y un 30% su moneda" y "para ese caso hay que salir de la zona euro; ese sería el escenario menos grave", apuntó.
A la espera de esta noticia ayer la Bolsa de París perdió 4,03%, mientras que Fráncfort bajó 2,27%, Madrid 3,41%, Milan 3,89%, Lisboa 4,19% y Londres 1,63%.
La Bolsa de Nueva York dio la notar y terminó en positivo: el Dow Jones avanzó 0,63% y el Nasdaq 1,10%.
En tanto el barril de petróleo Brent del mar del Norte ganó 28 centavos y culminó a US$ 113,05.
Despiden a 30.000
Bank of America eliminará 30.000 empleos en los próximos años para ahorrarse US$ 5.000 millones anuales. La medida es parte de una gestión para reajustar y reducir el mayor banco de Estados Unidos en momentos en que lidia aún con los efectos de la crisis hipotecaria y la caída en el mercado de la vivienda. El banco enfrenta demandas legales de inversionistas y reguladores por la venta de acciones respaldadas por hipotecas que perdieron valor tras desplomarse el mercado de viviendas.