SUSTENTABILIDAD

El material “excelente” para construir viviendas al que “somos adictos” y es “nocivo” para el ambiente

La vivienda es fuente de emisión de gases contaminantes, mucho más que el transporte. "No está en el radar porque no tiene caño de escape", dijo el ingeniero agrónomo Juan Manuel Vázquez.

Personas trabajando. Foto: Leonardo Mainé.
Personas trabajando. Foto: Leonardo Mainé.

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La vivienda, como fuente emisora de dióxido de carbono, es mucho peor que el transporte. “Tengo la teoría de que la vivienda no está en el radar porque no tiene caño de escape. Todos entienden la contaminación de la movilidad, pero no las emisiones de la vivienda. Sin embargo, esta última es el principal problema del cambio climático”, afirmó el ingeniero agrónomo Juan Manuel Vázquez, gerente de Our Ecolution, empresa de origen sueco dedicada a la utilización de residuos agrícolas para generar materiales de construcción, que se está instalando en Uruguay.

Según el ingeniero, no existe manera de lograr ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, sin un cambio sustancial en la industria de la construcción. “Nuestra propuesta es trabajar con materiales de carbono biogénico, para tener huella de carbono negativa”, afirmó.

El carbono biogénico corresponde a emisiones relacionadas con el ciclo natural del carbono, así como los resultantes de la combustión, cosecha, digestión, fermentación, descomposición y procesamiento de materiales de base biológica.

“Invito a todos a que vean con qué materiales están construidas sus viviendas. El portland es un material excelente, pero es muy destructivo del ambiente y el problema es que somos adictos a él”, agregó Vázquez, quien fue ponente en el evento “Prácticas de negocios sustentables de los países nórticos”, organizado por la Cámara de Uruguay-Países Nórdicos, el pasado martes.

Una de las aristas del evento fue, precisamente, la construcción de viviendas, en las que generalmente se utilizan materiales altamente nocivos, como el hormigón y el acero, pero donde también existen alternativas amigables con el medio ambiente que se están desarrollando.

En esa línea, Gabriel Cimas, presidente de Pacto Global de Naciones Unidas en Uruguay, señaló que “uno de los sectores que más recursos consume, es la construcción civil, la cual genera casi el 40% de dióxido de carbono; un tercio de ese consumo energético está en ese segmento de la industria de las viviendas”.

Cimas señaló que, allá del consumo eficiente del agua y la electricidad y del control de emisión de gases contaminantes, esta industria tiene grandes problemas a la hora de utilizar materiales sostenibles. “Hay que desarrollar modelos de negocio circulares que nos alejen de las economías lineales y extractivas, y que nos permitan revalorizar los materiales a lo largo de los procesos”, señaló.

Una alternativa es llevar a la vivienda, de ser fuente de emisión a ser reservorio, en la medida en que sea construida con otro tipo de materiales que favorezcan los procesos de fotosíntesis.

“Hay 230.000 millones de metros cuadrados construidos en el mundo hoy, y habrá otro tanto hacia el año 2060. Esto equivale a construir una ciudad como Nueva York cada 40 días, por los próximos 40 años. Si no tenemos en cuenta la materialidad con la que construimos -aunque no quiero ser apocalíptico-, vamos a la extinción masiva mejor documentada de la historia”, lapidó el ingeniero.

Su propuesta, entonces, es utilizar los residuos de la industria de la agricultura para generar los materiales de construcción, tal como lo hace la empresa que representa. “Tenemos la oportunidad de lograr que nuestras viviendas sean reservorios de carbono”, insistió.

Recordó asimismo que América Latina cuenta con una cuenca fotosintética enorme. “Argentina, mi país, tiene seis veces el poder de Europa y duplica la media mundial en ese frente. Ese es el nuevo oro que tenemos en América Latina: el potencial de canalizar la fotosíntesis hacia materiales de construcción que generan viviendas más eficientes”, afirmó.

Otras iniciativas

Además de Our Ecolution, otras empresas estuvieron presentes en el evento, que asumieron un desafío similar en materia medioambiental.

Kestava, por ejemplo, es una empresa finlandesa que se fundó en 2019, y se dedica a promover el intercambio de experiencias y de cooperación internacional en proyectos de nueva construcción, arquitectura y desarrollo sustentable, así como la investigación en esta área. Son consultores, con el objetivo de agregar valor a cualquier desarrollo sustentable en la región.

En Uruguay trabajan desde hace dos años, con el foco en la promoción en la construcción sustentable en madera.

Una tercera empresa también dio a conocer su perfil: Arboreal, un aserradero uruguayo (uno de los más grandes en el país), que próximamente será productor de mass timber, según anunció su gerente, el arquitecto Juan Gutiérrez.

El arquitecto explicó que se especializan en pinos taeda y que la apuesta será el mass timber, que es un material compuesto por capas de madera para soluciones prefabricadas, como sustituto ecológico a los sistemas de construcción intensivos en carbono, o como el hormigón y el acero.

Comentó que el mass timber puede ser “el hormigón del futuro”. Se basa en una mezcla de fibras naturales con pegamentos estructurales y así se genera un nuevo sistema constructivo, con costos competitivos.

La fábrica de mass timber de Arboreal estará funcionando en el país en enero de 2023. Otras iniciativas en el mercado local van en esa dirección, aunque no es fácil el desarrollo de este nuevo mercado en la región.

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