Manzanares no pagó ayer y quedó al borde de la quiebra

| Debía abonar la tercera cuota del contrato que consistía en el 2,5% de su facturación mensual, o por lo menos $ 1 millón

 20031021 economia 200x140

La cadena de supermercados Manzanares, con más de 100 años de antigüedad, quedó ayer al borde de la quiebra. Sus propietarios anunciaron a la comisión de acreedores que no están en condiciones de cumplir con el contrato de repago de deudas, lo cual será comunicado a la Justicia esta semana, dijeron fuentes de Manzanares, de la Liga de Defensa Comercial (Lideco) y de los acreedores.

Si bien el director de Manzanares, Manuel Rodríguez, indicó que la empresa juega su última carta a una propuesta de "atomización" de Manzanares, al arrendar sus sucursales a distintos comerciantes que las gestionen, fuentes empresariales consideraron que la idea no es viable.

VENCIO PLAZO. Manzanares debía pagar ayer —último día de plazo— la tercera cuota del contrato de concordato que firmó con sus acreedores, y que consistía en el 2,5% de su facturación mensual, o por lo menos $ 1 millón. La empresa informó a la comisión de acreedores que no podría pagar; tampoco había abonado las dos cuotas anteriores, confirmó el directivo de Lideco, Camilo Martínez Blanco.

Esta semana, la comisión dará vista de la situación a la Justicia, la cual salvo un acuerdo extrajudicial de último momento, determinará la quiebra y liquidación de Manzanares. Desde ayer y hasta las 13 horas de mañana, se desarrolla un paro de actividades en la Justicia.

La cadena Manzanares tiene un pasivo total de U$S 18 millones, de los cuales U$S 6,5 millones corresponden a deudas con unos 650 proveedores. En la actualidad, funciona con diez sucursales, de las 25 que tenía hasta fines de 2002. Las 15 que están cerradas se encuentran "intactas" y, por lo tanto, "prontas para ser reactivadas", aseguró Rodríguez. Hoy trabajan en la cadena unos 300 empleados, en tanto otros 500 tienen seguros de paro vigentes o ya vencidos.

CONCORDATO. En noviembre de 2002, la empresa se presentó a concordato judicial porque no podía afrontar sus deudas. Meses después, luego de un complicado proceso, obtuvo el voto de acreedores por el 79,5% de su pasivo, con lo cual superó el 75% que requiere la legislación, y de esa forma se activó su propuesta de repago.

En el contrato, ambas partes dispusieron que si Manzanares no paga tres cuotas de forma consecutiva, la comisión de acreedores podría rescindir el acuerdo y dar vista la Justicia, lo que sucederá en las próximas horas.

En las últimas semanas fracasaron las gestiones de Manzanares para captar un inversor que se hiciera cargo de la cadena.

Ahora, los directores de la empresa procuran una salida de último momento, que consiste en arrendar las sucursales a pequeños comerciantes, que puedan hacerse cargo de una, dos o tres de ellas.

Sin embargo, acreedores consultados por El País desestimaron esa opción.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar