Los técnicos del Ministerio de Economía prevén que el nuevo régimen de quiebras promoverá "un pico" de pedidos de apertura de concursos.
Luego de un proceso de consulta pública Economía se puso como meta terminar el proyecto en mayo para presentarlo ante el Parlamento.
Uno de los puntos centrales del nuevo régimen es que los acreedores pueden solicitar que se abra un concurso cuando se den presunciones relativas o absolutas de insolvencia.
Ese cambio introduce a su vez la posibilidad de que Impositiva pueda pedir el concordato de una empresa ante las deudas tributarias cuando hoy sólo puede trabar embargo. La otra pata fundamental del proyecto es que se habilite la venta en bloque de las empresas en problemas.
Con los efectos de la crisis de 2002 todavía presentes en muchos balances, en Economía se descuenta que habrá "un pico" de pedidos de concurso y de venta en bloque. Se admite que se deberá obtener financiamiento para los elementos materiales necesarios para atender esa demanda.
Los técnicos del gobierno incluirán en el proyecto que los trabajadores puedan reclamar por el pago de haberes de los dos años anteriores al concurso en lugar de uno solo como estaba previsto en el anteproyecto.
En tanto se negocia con el PIT-CNT alternativas para que los trabajadores no pierdan sus aportes personales cuando la empresa no los vertió y entra en concurso.