Las bolsas de Nueva York cerraron ayer en terreno negativo, arrastradas por el descenso de las grandes empresas, especialmente las energéticas y por el dato decepcionante de productividad en EE.UU.
El Dow Jones cayó 1,01% hasta 10.440,58 unidades. Por su parte, el Nasdaq descendió 1,70% para situarse en 2.114,65 enteros y el S&P500 retrocedió 1,11% y se ubicó en 1.177,07 puntos.
Los analistas atribuyen parte del descenso de ayer a la caída en el precio del petróleo, que acabó provocando un retroceso en las cotizaciones de las empresas petrolíferas.
Las empresas respondieron de esta manera a la fuerte caída en el valor del barril de crudo WTI en el mercado de materias primas de Nueva York, donde los contratos para entrega en enero se negociaron al cierre en U$S 41,46.
A estos factores se sumó el anuncio hecho por el Departamento de Trabajo de EE.UU. de que la productividad creció durante el tercer trimestre del año a un ritmo más lento de lo esperado y se colocó en una tasa anual de 1,8%.
La tasa actual de productividad —que es la producción de un empleado por cada hora de trabajo— es la menor en cerca de dos años.
Otro factor adicional fue el descenso generalizado de las compañías tecnológicas.
En el ámbito empresarial, se destacó el conglomerado Johnson & Johnson, cuyos títulos bajaron de precio como reacción ante la noticia de la posible compra de Guidant, un fabricante de aparatos cardiovasculares, por unos U$S 24.000 millones.
En el mercado secundario de deuda, los bonos del Tesoro a diez años de plazo apenas variaron de precio y su rentabilidad se mantuvo en 4,22% que marcaron al cierre del lunes.
REGION. El índice Bovespa de la Bolsa de Sao Paulo interrumpió ayer su secuencia de máximos históricos al caer 2,51% y se situó en 24.988 enteros, arrastrado por la caída en el valor de las acciones del sector eléctrico y de la telefónica Embratel.
La caída del indicador, la más fuerte desde el pasado 13 de octubre, fue atribuida por los especialistas a las pérdidas generalizadas de las acciones del sector eléctrico y al hundimiento de las acciones de la operadora de telefonía Embratel, lo que dio pie para una retirada de las ganancias recientes.
Las eléctricas cayeron con fuerza por la baja demanda y los bajos precios ofrecidos por los compradores en una subasta de energía eléctrica realizada ayer en Sao Paulo en la que se vendieron contratos de distribución de energía para los próximos ocho años.
Eso hizo que los inversores que habían comprado papeles de las compañías eléctricas en los últimos días se deshicieran de parte de ellos, con lo cual cayeron los precios.
El Bovespa también sintió la caída en el valor las acciones preferenciales de Embratel después que la empresa anunció que hará un aumento de capital de 1.900 millones de reales ( U$S 692 millones), lo que, según los analistas del mercado, disolverá la participación accionaria de los inversores.
La jornada también estuvo marcada por una nueva entrada del Banco Central en el mercado cambiario para comprar dólares.
En Argentina, el índice Merval cerró la víspera con una baja de 1,54% y se ubicó en 1.204,62 puntos.