Gobierno optimista porque se retome crecimiento económico

| Analistas. Algunos comparten la visión oficial pero otros son más cautos

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OSCAR VILAS

El ministro de Economía reivindicó ayer las medidas adoptadas para contrarrestar la crisis, aseguró que ésta "ya pasó" y sostuvo que "ahora queda esperar que Uruguay retome el crecimiento". Analistas con visiones matizadas.

El jefe del equipo económico - que asumió tres días después de la quiebra de Lehman Brothers, que fue el desencadenante del recrudecimiento de la crisis financiera global- se mostró optimista en cuanto al crecimiento que registrará Uruguay en los próximos meses.

No obstante, subrayó que el crecimiento de la economía local "dependerá de que se mantengan las políticas llevadas adelante hasta el momento".

García recordó que el gobierno adoptó una serie de acciones "destinadas a tratar de evitar, en la mayor medida posible, el impacto de la crisis financiera internacional sobre las empresas uruguayas y además, tratar de evitar la pérdida de actividad".

A su juicio éstas fueron eficaces y para demostrarlo apeló a los bajos niveles de desempleo (6,9%) que muestra la economía uruguaya.

Consultado el viernes pasado sobre el asunto, el jefe de la asesoría macroeconómica de Economía, Michael Borchardt, había explicado a El País que el rumbo definido por el gobierno "implicó mantener los gastos fiscales comprometidos, no recortando gastos como se hiciera en oportunidades anteriores, lo que hubiera acentuado el impacto de la crisis internacional en el país, más teniendo en cuenta que parte del incremento de gasto es en prestaciones sociales, educación, salud e infraestructura"

De esta manera, según el funcionario, la demanda interna "pudo amortiguar de alguna manera los efectos de la crisis internacional, que obviamente existieron y existen, entendemos nosotros que focalizados principalmente en algunos sectores".

Borchardt sostuvo que ello fue posible gracias a que "se trabajó bien en materia financiera, que es el lugar por donde habitualmente se corta el hilo (si el gobierno no tiene fondos, no tiene más remedio que recortar gastos), dado que Uruguay aprovechó la bonanza internacional, entre otras cosas para mejorar sustancialmente el perfil de vencimientos de la deuda y prefinanciarse, colocando deuda en los mercados internacionales; haber desarrollado líneas de crédito contingente con los organismos internacionales (y otras que sin serlo formalmente operaron en tal sentido) que permitieron concretar rápidos desembolsos ante los problemas externos".

PRIVADOS. El optimismo oficial es compartido por los técnicos de CPA Ferrere, los que sostienen que en la segunda mitad del año se producirán tasas de crecimiento positivas que "permitirán retomar la senda de crecimiento" de la economía uruguaya, según consta en un paper de la consultora al que accedió El País.

Según el trabajo, este año la economía local crecerá 0,7% -idéntica cifra a la que maneja el gobierno- y el próximo 2%.

CPA Ferrere sostiene que durante el segundo trimestre del año el Producto Bruto Interno (PIB), cuya evolución se conocerá la semana que viene, no cayó en términos desestacionalizados, razón por la cual la economía uruguaya no habría atravesado una recesión en la primera mitad de 2009.

El trabajo analiza varios indicadores que estarían mostrando señales positivas.

Así, indica que la tendencia del ciclo de las exportaciones viene mostrando un crecimiento significativo tanto en valor como en cantidades. También destaca que el aumento subyacente de las importaciones viene mostrando tasas de variación positivas.

Asimismo, el informe destaca que, los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística, muestran por tercer mes consecutivo una reversión de la tendencia a la baja de la producción industrial que se producía desde hace meses.

Finalmente, CPA Ferrere sostiene que a juzgar por el comportamiento de algunos indicadores de consumo, éste parece haber retomado una senda de crecimiento moderado.

Por su parte, en declaraciones a El País el economista Ramón Pampín, de PricewaterhouseCoopers se había mostrado más cauto en cuanto a la recuperación tanto de la economía mundial como de la local.

Dijo que la suma de algunos efectos "no hace ser muy optimista aún respecto a un vigor importante en el rebote".

Esos efectos son dos. Por un lado, el sector externo e industrial "esta dando señales que habría tocado el piso y el vigor de su respuesta dependerá de la recuperación de la economía mundial y de los flujos de comercio".

Pampín aclaró que en ese caso Uruguay cuenta con la ventaja de que las exportaciones locales estén en el grupo de los artículos menos afectados. "Vendemos productos que el mundo, en especial el emergente, va a continuar demandando, a precios más bajos que en 2008 pero aún elevados en términos históricos. En cualquier caso el comercio mundial quedó herido por su afectación a los países desarrollados, más allá que los emergentes hoy tienen un rol mayor y tienen una mayor capacidad que antes de sostener la economía mundial".

Una segunda razón para ser más cauteloso, según Pampín, viene por el lado del consumo en donde considera que "quizás debamos presenciar una afectación en lo que queda de 2009 y 2010".

Celebran cifras de empleo

El Consejo de Ministros valoró de "manera muy positiva el hecho de que Uruguay esté manteniendo niveles de desempleo que están por debajo -muy por debajo- de los niveles históricos", dijo ayer el ministro de Economía, Álvaro García, tras participar de la habitual reunión de los lunes.

García recalcó que éste "es también un indicador de que, como lo anunciamos en algún Consejo de Ministros anterior, lo peor de la crisis internacional ha pasado. Las noticias que vienen desde el mundo en este momento, son noticias generalmente positivas y van en el sentido de que el mundo está retomando la senda del crecimiento". Su colega de Trabajo, Julio Baráibar, sostuvo que a juicio del gobierno la mejor política social "es justamente la creación de empleo".

Stiglitz teme que en próximos meses se produzca una recaída

El estadounidense Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía en 2001, teme una evolución de la crisis económica en forma de "W", en la que la mejora actual posterior a la crisis de finales de 2008 podría verse seguida de una recaída, comentó ayer en Reikiavik.

"Es difícil saber si habrá o cuándo habrá una `W`", declaró el economista, que apuntó a los numerosos riesgos que siguen amenazando la economía mundial, empezando por el agotamiento de los cuantiosos planes de reactivación aplicados en todo el mundo.

"Hay una serie de riesgos económicos sustanciales ante nosotros. Un riesgo para el sector financiero, por ejemplo, procedente del sector inmobiliario comercial", afirmó Stiglitz, añadiendo que también "hay riesgos para la economía real por la falta de ingresos de los Estados" y que "la retirada de los paquetes de estímulo en 2011 supondrá un golpe negativo para la economía".

El antiguo consejero económico del ex presidente estadounidense Bill Clinton destaca que los hogares están rehaciendo sus ahorros, que en algunos casos pasaron de cero a entre 7 y 9%, y que se está produciendo "un ajuste de inventarios" a medida que las empresas rehacen sus stocks.

Sin embargo advirtió que "el desempleo sigue siendo muy alto" y que las ejecuciones hipotecarias podrían seguir siendo numerosas debido a la falta de pagos. AFP

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