PARÍS | AFP
La zona euro respiró aliviada ayer tras la exitosa emisión de deuda realizad por España y Francia poco antes de una nueva ronda de negociaciones cruciales para Grecia que busca llegar a un acuerdo con los bancos sobre la quita al endeudamiento.
España y Francia superaron sus respectivos exámenes. El Tesoro español colocó 6.609 millones de euros a intereses en baja, muy superior a lo anunciado previamente -entre 3.500 y 4.500 millones- aprovechando la fuerte demanda. París, por su parte, logró sin problemas casi 9.500 millones de euros, con tasas también en baja.
Estas emisiones de deuda española y francesa, algunas de ellas a 10 años, eran un examen tras la rebaja, hace una semana, de las notas a nueve países de la Eurozona por la calificadora de riesgo Standard and Poor`s, que privó a Francia y a Austria de sus máximas notas, la triple A, y a España le degradó dos escalones su calificación.
Esta rebaja en serie, prevista por los mercados, hizo temer una suba de los intereses que tendrían que pagar estos países para emitir deuda, pero en cambio, ha tenido el efecto contrario, como lo demuestra el hecho que desde el lunes los países que han acudido al mercado de deuda -además de Francia y España- como Alemania y Portugal, han pagado un menor rendimiento.
En el caso de España, es la sexta emisión con un costo de financiamiento menor en general, en particular, para los bonos a 10 años.
"Las emisiones están en línea con lo ocurrido en los últimos días. No hay problemas, lo que devuelve la confianza a los mercados", resumió Xavier de Villepion, vendedor de acciones de Global Equities.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, aportó una nota de optimismo desde Abu Dabi: "Confío mucho en que el euro estará en mejor forma en 2012", dijo a la prensa.
Señal de esta distensión, las bolsas europeas cerraron en verde. Londres subió 0,68%, Fráncfort 0,97%, París 1,96%, Madrid 2,17% y Milán 2,45%.
ACUERDO. La Bolsa de Atenas subió también 3,194% en previsión de un acuerdo entre Grecia y sus acreedores privados (bancos, fondos de inversiones, etc).
Grecia trata desesperadamente de convencerlos de que le perdonen 100.000 millones de euros de su abultada deuda (350.000 millones).
"Ahora ha llegado el momento crítico de la batalla final", declaró el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, anoche a los diputados, antes de la reunión con los acreedores privados, considerada crucial para el país y la zona euro.
El viernes pasado, se suspendieron las negociaciones por el desacuerdo sobre las tasas de interés que tendrá que pagar Grecia para los nuevos títulos de la deuda que serán emitidos tras el canje. Una fuente bancaria indicó el miércoles en París que los bancos franceses, que ya han aprovisionado el 60% de su exposición a la deuda griega, iban a tener que aumentar dichas provisiones, dejando entrever que la quita será superior al 60%, como lo desea Atenas, que cuenta con el apoyo de Alemania y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las autoridades griegas han reiterado su optimismo sobre la posibilidad de que "antes del fin de semana" se alcance un acuerdo. Asimismo, el FMI dio en Washington ayer su luz verde para negociar con Grecia el nuevo préstamo acordado por la zona euro en octubre pasado, lo que es un indicio de que el país heleno y sus acreedores están cerca de un acuerdo.