BRUSELAS | AFP
Europa arremetió contra las agencias de calificación y abogó por la creación de un organismo europeo de este tipo tras la decisión de Moody`s de degradar la nota de Portugal a nivel de bono basura, lo que amenaza con agravar la crisis en la zona.
Con su decisión de degradar la nota de Portugal cuatro peldaños de un golpe al nivel de bono especulativo, Moody`s ha equiparado al país luso con Grecia.
La agencia de calificación considera que Portugal, al igual que Grecia, podría necesitar un segundo paquete de ayuda antes de poder acudir a los mercados financieros. La reacción de los mercados no se ha hecho esperar: la prima de riesgo exigido a Portugal superó el 12%, un récord. La decisión de Moody`s ha provocado el enfado de los europeos. Portugal está haciendo los deberes exigidos poniendo en marcha un draconiano ajuste para reducir el déficit.
Pero esa degradación no se debe a que Portugal no esté haciendo reformas, sino a la hipótesis de que el país necesite un nuevo rescate. ¿Se dan cuenta de la locura de esta profecía autocumplida?", declaró en una conferencia en Berlín el ministro griego de Relaciones Exteriores, Stavros Lambrinidis.
"Este episodio desafortunado subraya una vez más la cuestión del comportamiento de las agencias de calificación y de su supuesta clarividencia", declaró el portavoz del ejecutivo europeo para asuntos económicos, Amadeu Altafaj.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble, declaró que hay "que romper el oligopolio de las agencias de calificación" y "limitar su influencia", mientras que el presidente del ejecutivo, José Manuel Barroso, habló indirectamente sobre la creación de una agencia de calificación con sede en Europa. "Es el mercado el que debe decidir", pero me parece extraño que no haya una sola agencia procedente de Europa", indicó, acusando a éstas de haber "tomado partido" contra la Eurozona.
Acusadas de dictar la ley en el planeta financiero mundial, las tres grandes agencias de calificación crediticia, que controlan más del 90% de la calificación de empresas y países, son anglosajonas: Moody`s, Standard and Poor`s y Fitch (esta última pertenece al grupo francés Fimalac).
A principios de semana, fue Standard and Poor`s la que enfadó a la canciller alemana, Angela Merkel al rechazar los planes europeos para hacer contribuir a los bancos y a los fondos de inversión en un nuevo plan de ayuda a Grecia, al considerar que "conducirían al default".
Encontrar una solución no parece fácil. Las agencias de calificación son "imprescindibles para obtener la triple A", lo que necesitan la UE y los mecanismos financieros que ayudan a los países en dificultad, señaló una fuente europea.