BEIJING | AFP/AP
El Banco Central de China anunció ayer dos medidas para intentar frenar el posible recalentamiento de la economía aumentando los depósitos obligatorios de los grandes bancos y la tasa de interés de los bonos del Tesoro a un año.
El Banco Central chino no explicó la razón de esas decisiones, pero para los analistas las autoridades desean evitar una explosión de los créditos acordados por los bancos, que podría dar lugar a una burbuja financiera.
La medida indica que Beijing cree que su crecimiento es sostenible y ha cambiado su atención a la prevención de los excesos financieros y al recalentamiento económico. El gobierno pronosticó un crecimiento de 8,3% en 2009, del 6,1% en el primer trimestre de ese año.
En un comunicado publicado en Internet, las autoridades chinas anunciaron un alza de los encajes (depósitos obligatorios de la banca en el Banco Central) de 0,5% puntos a partir del 18 de enero próximo.
Según la agencia China Nueva, es la primera vez que se ajusta esa cifra desde fines del año 2008.
El Banco Central no precisó cuáles eran las tasas actuales, aunque según los medios oficiales los establecimientos bancarios más importantes pasarían del 14,5% actual al 15%.
Según la misma fuente, este aumento no se aplicaría a los pequeños y medianos bancos, que seguirían teniendo un porcentaje de 13,5%.
Para enfrentar el impacto de la crisis económica, las autoridades chinas abrieron en los últimos meses las canillas del crédito, lo que tiene como riesgo provocar una nueva disparada de deudas dudosas en el sector bancario del país.
tasas. Por otra parte, el Banco Central chino aumentó ayer su tasa de interés sobre los bonos del Tesoro a un año.
Esta medida fue adoptada al día siguiente del anuncio de una disparada de los créditos otorgados en la primera semana de 2010.
Según analistas de Citigroup, esta decisión demuestra que "las autoridades de Pekín están nerviosas ante esta política de crédito fácil de los bancos".
La semana pasada, el Banco Central había aumentado su tasa de interés sobre los bonos del Tesoro a tres meses.
China había adoptado a fines de 2008 una política monetaria flexible para ayudar a reactiva su economía en medio de la crisis mundial. El año pasado, empujó incluso a los bancos a aumentar los créditos.
Pero ante el aumento vertiginoso del número de nuevos créditos, el gobierno invirtió la tendencia pidiendo a los bancos ser "razonables".
Una de las preocupaciones del gobierno chino es el alza de la inflación.