La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) cuestionó las proyecciones utilizadas por OSE para el ajuste retroactivo al 1º de abril oficializado en un decreto del 2 de junio pasado, recomendó cambiar la metodología de actualización del costo de los servicios de agua potable y hasta puso en duda la paramétrica de costos utilizada por el ente.
La revisión de los ajustes y de la evolución de los costos de los últimos dos años mostró que las tarifas subieron casi el doble que los elementos que componen la paramétrica. Estos son los salarios —que representan el 33,3% del costo—, el dólar —31,2%—, el Indice de Precios al Consumidor —34,8%— y la energía eléctrica —0,7%.
El documento revela que el Departamento de Empresas Públicas de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto sugirió aprobar la propuesta "atendiendo a la coyuntura económica" aunque consideró que ameritaba "reparos en cuanto al procedimiento de cálculo".
La propuesta de ajuste de OSE proyectó una suba del IPC de 3,4% para el primer semestre. El informe de la Ursea —fechado el 29 de abril— sostenía que se se debería haber previsto un alza de 2,9%. Hasta mayo la suba del IPC fue de sólo 1,86%. La Ursea recomendó en el informe revisar la forma de estimar la suba de los precios.
Además se objetó el cálculo que realizó OSE sobre la suba necesaria para "absorber los incrementos de ingresos no percibidos" entre el 1º de enero y el 31 de marzo de 2005, que el ente calculó en 4,54%. "Una estimación grosera, ubicaría el incremento adicional necesario en 1%", sostuvo el informe, firmado por el economista Alejandro Parodi. El técnico sostuvo que "para el caso que efectivamente la empresa tuviera que recuperar ingresos no percibidos, esto debería realizarse a través de un incremento de las tarifas aplicable por única vez" y no incluirse en las actualizaciones futuras.
También se pide a OSE que explique cómo llegó a estimar en 0,5% la incidencia de la suba de la tasa Libor de referencia y "cual es la participación de los intereses a pagar en la estructura de costos".
El informe de la Ursea recomienda cambiar la modalidad de ajuste que se realiza en función de los incrementos de costos proyectados (hacia adelante) y pasar a otro que tome en cuenta "la evolución histórica" de los componentes de la paramétrica (hacia atrás). De las empresas que controla la Ursea, OSE es la única que utiliza el cálculo de ajuste "hacia adelante".
También se aconseja que el procedimiento de ajuste "se inicie con la antelación suficiente como para permitir un análisis adecuado, evitando al mismo tiempo la aprobación de tarifas retroactivas" y que "se establezcan claramente la vigencia" de los nuevos valores. Se sugiere que "en ocasión de cada ajuste se revise la adecuación de las proyecciones realizadas en ocasión del ajuste anterior, a los efectos de no acumular errores".
Reguladores piden justificaciones
En base a la experiencia de los dos últimos años, la unidad reguladora recomienda a OSE "incluir una justificación detallada del ajuste propuesto".
Según los cálculos realizados por la Ursea, el ajuste de agosto de 2004 fue de 4,8% porque se preveía la evolución en los componentes de la paramétrica.
El incremento de los costos hasta el 31 de marzo "fue casi inexistente", lo que hizo que el ente "recaudara" de más por ocho meses en función de sus proyecciones.
La URSEA fue más atrás y revisó los ajustes y la evolución de los costos desde el 1º de enero de 2003 hasta el 31 de marzo de 2005. Mientras que las tarifas tuvieron una suba acumulada del 33,2%, el incremento de los costos fue de 16,2% en ese lapso.