NUEVA YORK | Los estadounidenses quedaron decepcionados en mayo con la marcha de la economía y creen que no seguirá mejorando, según un sondeo mensual.
El Índice de la Confianza del Consumidor de la organización The Conference Board bajó inesperadamente en mayo a 60,8 puntos, de 66 en abril, indicio de los estragos causados por el encarecimiento de los combustibles, un incierto mercado laboral y un moribundo mercado de la vivienda.
Los economistas habían pronosticado un aumento a 67 puntos. Fue la menor puntuación desde noviembre.
"Los consumidores están ahora mucho más cautelosos ante las futuras actuaciones mercantiles y el estado del mercado laboral, así como sus posibilidades de ingresos", dijo Lynn Franco, directora del Centro de Investigaciones Consumidoras de The Conference Board. Agregó que los temores a la inflación, que amainaron en abril, aumentaron nuevamente en mayo.
El índice, divulgado ayer, sigue estando muy distante de una puntuación de 90, indicio de una economía saneada. No ha alcanzado ese nivel desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007. Los crecientes temores en el terreno de los ingresos y la seguridad laboral, junto con el encarecimiento de los combustibles y la alimentación, han causado estragos entre los consumidores, dijo el economista jefe de la empresa de calificación de riesgos Moody`s, John Lonski.