EL MERCURIO/GDA
Finalmente, tras cerca de tres años de negociaciones y ofertas, la familia chilena Saieh adquirió los activos del hotel Gran Hyatt en Chile al grupo Pharaon.
La compra no sólo abarca el hotel en Santiago, sino también los Four Seasons de Buenos Aires y de Carmelo, en Uruguay, todos controlados por el grupo Pharaon.
La compra considera las marcas y además las sociedades inmobiliarias Hotel Corporation of Chile y Hotel Corporation of Argentina.
De esta forma, el grupo controlado por el empresario Alvaro Saieh entra de lleno al negocio hotelero de lujo.
La familia Saieh es dueña de Copesa, consorcio periodístico que edita los diarios chilenos La Tercera, La Hora, La Cuarta y la revista Qué Pasa, al igual que un conjunto de radios. Controla CorpBanca, una organización financiera con ramificaciones en Venezuela y que hizo una oferta de compra por el Nuevo Banco Comercial. También es propietaria de la Universidad Andrés Bello.
Secreto. Si bien los montos se mantuvieron en reserva, en 2003 Saieh presentó una oferta por el hotel de Kennedy levemente inferior a US$ 60 millones, la cual fue aceptada a través de un precontrato de compra.
Sin embargo, el contrato que suscribió a comienzos de los noventa Pharaon con la familia Pritzker -dueña de la marca Hyatt- establecía que eran ellos los que tenían la primera opción de compra, razón por la cual el empresario árabe les hizo llegar una copia de la oferta de Saieh para ver si eran capaces de igualarla.
Finalmente, el negocio no se concretó, y el año pasado el grupo Pharaon invirtió U$S 10 millones en mejorar las instalaciones y transformar el hotel a la categoría Gran Hyatt. Las negociaciones para la venta del hotel siguieron.
De esta manera, el grupo Pharaon se va desprendiendo de los activos que tiene en la región, fuertemente cuestionado por la forma de hacer negocios.
El magnate árabe es investigado por posibles maniobras de lavado de dinero a través del Bank of Credit and Commerce International (BBCI) en Argentina.
Su última inversión había sido el resort de Carmelo, con un costo de U$S 25 millones, sede del Tour de las Américas de golf, el más importante de la región.