L. BALDOMIR Y L. PÉREZ
"Lo que está pasando es dramático". Así calificó ayer la falta de lluvias el ministro Daniel Martínez, quien aseguró que la suba de los costos de generación eléctrica podría obligar a subir las tarifas de UTE.
"Las restricciones son una posibilidad y la suba de tarifas también, pero tanto como (lo es) que el costo lo asuma el gobierno", dijo Martínez a El País minutos antes de participar del acto central conmemorativo del 1° de Mayo.
No obstante, de inmediato admitió que "la espalda (fiscal) de Economía ya no es la misma que la del año pasado. La sequía ya implicó un costo de US$ 400 millones que venimos arrastrando. Es mucha plata".
La tarifas de UTE subieron 2,3% en febrero pasado y entonces se había advertido que podría no ser el único aumento que se aprobase en 2009.
Por su lado, el ministro de Economía, Álvaro García, admitió -en el mismo lugar- que el gobierno está viendo la situación "con mucho cuidado".
Pese a que reconoció que "ahora estamos con un precio del petróleo más bajo", García subrayó que en el gobierno "estamos viendo la situación porque se viene la época invernal y tenemos que tener mucho cuidado".
Es que ante la falta de lluvias UTE ha debido recurrir reiteradamente al parque térmico, que funciona a combustible, para generar la electricidad que demanda la población.
"Va a haber que manejarse con las restricciones que se impongan (por la menor oferta de Brasil) y ver las posibilidades que existen. El año pasado ni se trasladó el sobrecosto de energía a la población ni se realizaron restricciones. Hubo sí restricciones a nivel público en el uso de iluminación básicamente", enfatizó García.
Martínez explicó que cuando UTE tiene que generar "mucha energía con petróleo debe absorber el sobrecosto" y "se recupera cuando puede generar con agua".
Tras ello, recordó que "en los últimos años el balance ha sido siempre en contra y cuánto más aguanta el gobierno es lo que hay que ver día a día".
Y lo ejemplificó diciendo que "el agujero es muy grande" y "nunca se llegó a recuperar" el gasto extra que la empresa debió absorber en 2008.
déficit. Para demostrar la gravedad de la situación, Martínez explicó que "estamos en la peor serie de lluvias en los últimos 70 años. Sólo 1945 fue peor que esto. Por suerte está la inversión de Punta del Tigre".
Sin embargo, subrayó que "pese a lo dramático de la situación aún no estamos en una situación límite".
Brasil venía aportando entre 400 y 500 megavatios para atender la demanda local, pero ahora "ellos también comenzaron a enfrentar problemas energéticos", dijo el ministro.
Martínez recordó que cada vez que "prendemos Central Batlle, Punta del Tigre, La Tablada, se consumen cientos de millones de dólares. Recordemos que el aumento del déficit fiscal el año pasado básicamente se debe a haber tenido que generar energía eléctrica en base a combustibles".
El déficit fiscal del año pasado llegó al 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el gobierno había previsto que alcanzara al 1,2%.
Uno de los factores principales de que el rojo de las cuentas púbicas fuese mayor al estimado fue el costo asociado a la crisis energética.
Según los datos proporcionados por Economía el sobre- costo asociado a la crisis energética fue de unos US$ 500 millones en el año, o lo que es lo mismo, un 1,7% del PIB.
De no haber existido ese gasto extra, de acuerdo al gobierno, el resultado fiscal hubiese sido superavitario en un 0,3% del PIB.
Mientras, en algunas zonas la sequía se agrava y en el departamento de Treinta y Tres la Intendencia ha debido distribuir agua entre la población.
Sólo dos turbinas en Salto Grande
El caudal de agua que está recibiendo el embalse de Salto Grande en los últimos días, alcanza únicamente para hacer funcionar dos de las 14 turbinas del complejo hidroeléctrico, al tiempo que no se prevén lluvias a corto plazo en toda la cuenca del Río Uruguay de acuerdo a los informes meteorológicos para la región.
El nivel del embalse ha descendido a los 33 metros con 60 centímetros y se mantiene así desde mediados de abril marcando, además, uno de los registros de producción energética mas bajo en la represa para la época en toda su historia.
El aporte del Río Uruguay, que es del orden de los 550 metros cúbicos por segundo, no permite a los técnicos retener el agua en el embalse porque dado que ese volumen es el caudal mínimo que la represa debe evacuar para alimentar de agua potable a las poblaciones en el litoral de Uruguay y Argentina.
El déficit hídrico del Río Uruguay se puede apreciar en las costas aguas abajo de la represa, zonas en las cuales las aguas se han retirado centenares de metros y ha quedado el lecho rocoso al descubierto.
Con estos valores hídricos Salto Grande no supera la producción de 3.200 megavatios por hora y para poder hacerlo tendría que recurrir a la utilización de las escasas reservas, explicaron a El País en la Comisión Técnica Mixta. Allí se informó a El País que UTE ya comenzó a comprar a la represa de Yaciretá de Argentina, 4.500 megavatios por hora de energía para atender la demanda de Uruguay sin tener que recurrir a poner en marcha centrales alimentadas a fuel oil.