MARCELA DOBAL
La cantidad de jubilaciones que se concretan cada año casi se triplicó desde 2009, según BPS. Así, en tres años se sumaron 98.000 jubilados (un 24% del total). Advierten por la sustentabilidad del sistema y por cómo se computan años de servicio.
El año pasado se jubilaron 34.056 trabajadores, según el número de altas registradas por el Banco de Previsión Social (BPS). Así lo muestra un informe elaborado por su Asesoría General de Seguridad Social, al que accedió El País. Esos nuevos jubilados se suman a los 36.204 que se habían acumulado en 2010 y los 27.421 de 2009.
De esta manera, en solo tres años 97.681 personas recibieron el alta de jubilación. Ese volumen de jubilados recientes representa un 24% del total registrados al cierre del año pasado (había 403.687, según los registros del organismo). Esto muestra un sustancial incremento con respecto a las altas de años anteriores (en 2007 habían sido 11.200 y en 2008 fueron 13.717).
De hecho, los equipos técnicos de BPS advirtieron que las "altas" jubilatorias (ingresos) fueron mayores a las proyectadas previo a flexibilizar las condiciones de acceso a la jubilación en 2009 (en cumplimiento de la ley 18.395). Por ese motivo están elaborando un informe para que sea analizado en el ámbito del Diálogo Nacional de Seguridad Social.
El hecho de que en 2011 se jubilaron 2.148 personas menos que en 2010 es visto por el directorio como un indicador positivo, según supo El País.
En base a los datos del informe, la representante empresarial en el BPS, Elvira Domínguez, dijo a El País que le preocupa "la vulnerabilidad del sistema en cuanto a sustentabilidad, dado que las jubilaciones son inflexibles a la baja y en una crisis económica los trabajadores (que cotizan al BPS) sí reaccionan a la baja".
La directora señaló que en casos en que la actividad económica se resiente, no solo baja el número de cotizantes (que hoy está en franco ascenso), sino que además aumenta el pago de subsidios por desempleo que debe enfrentar el BPS, lo que "aumenta los egresos en los momentos más críticos".
Domínguez advirtió sobre cómo podría afectar este incremento en la relación activo/pasivo, que se logró aumentar en los últimos años, debido al incremento en el número de los trabajadores y empresarios cotizantes. En 2010 había 2,68 activos por cada pasivo (jubilados y pensionistas), mientras que en 1998 (previo a la recesión económica que derivaría en la crisis de 2002) esa relación era de 1,99.
Pero la directora dijo que, si sigue aumentando la proporción de jubilados al ritmo que se observó los últimos tres años, "la mejora obtenida en la relación activo/pasivo podría revertirse en diez años".
Si bien el informe de la Asesoría atribuye los incrementos a la flexibilización de las condiciones de acceso de 2009, también se recogen otros datos sobre los jubilados que computan años con testigos que hacen pensar a algunos expertos que el problema puede estar en cómo el BPS permite que se computen años.
El doctor en economía Álvaro Forteza (especializado en seguridad social) señaló a El País que "puede ser" que bajar de 35 a 30 los años exigidos para acceder a la jubilación común haya incidido "por sí solo" para que se dé este aumento tan significativo en el número de altas, pero le parece poco probable.
En cambio, señaló que una norma aprobada por el directorio del BPS el 29 de noviembre de 2006 (que empezó a regir en enero de 2007) "puede haber jugado un papel fundamental".
En esa resolución se determinó que para probar años de servicio anteriores al 1° de abril de 1996 (es decir, anteriores a la reforma de la seguridad social) se podrían computar años para jubilación común o por edad avanzada cuando "estén incorporados en la declaración jurada que el afiliado debe efectuar ante el organismo".
De esa forma, el trabajador pudo comenzar a computar años solo declarándolos, aunque para esto se le puso la condición de que el 50% de sus servicios "estén reconocidos o registrados documentalmente" en el organismo si es por "causal común" o el 66,66% si es por "causal edad avanzada".
Esto iría de la mano con el aumento significativo en las altas testimoniales (comprobando años con testigos) que se reflejan para el período 2006-2009 en el informe, señaló Forteza, ya que "es natural que los años declarados se ajusten a lo que se requiere para acceder al beneficio".
En ese lapso, los años testimoniales pasaron de representar el 14,7% al 20,3% del total de años reconocidos por el BPS (con causal vejez, que es la común), según el informe. De hecho, el texto señala que "si bien existe una tendencia a disminuir la utilización de la prueba de años de servicios mediante testigos" (ya que en 2011 bajó) "su incidencia es alta".
Además de pesar más los años testimoniales, también aumentaron notoriamente las personas que hicieron uso de ese recurso para acceder a la causal jubilatoria, tanto por vejez (de 3.500 en 2006 a 7.566 en 2011) y por edad avanzada (de 655 a 4.480).
Forteza también advirtió que la situación se ve agravada porque "no se están cumpliendo" las normas relativas a la notificación de la historia laboral, que obligan al BPS desde 1991 (por la ley 16.190 y otras normas sucesivas) a remitir anualmente al trabajador dependiente datos sobre cuánto y cuándo se vertieron sus aportes a BPS.
Testigos: Aumentó el uso de estos para computar años de trabajo ante el BPS.
Los nuevos jubilados en cifras
4.969 Fueron las personas que accedieron a causal de jubilación por invalidez en 2011. En 2008 habían sido 1.593.
20.111 Fueron los que se jubilaron con causal vejez (común) en 2011. En 2008 se habían contabilizado 7.394 personas.
8.976 Fue el total de personas que se jubilaron en 2011 por "edad avanzada". Habían sido 2.240 en 2008.
36,8 Son los años de servicio que se computaron en promedio para la causal vejez en 2011. En 2008 fueron 39,3.
62,8 Fue la edad promedio de retiro por vejez en 2011. No tuvo cambio sustancial frente a 2008 (cuando fue 62,7).