Finalmente el barco con las cuatro grúas gigantes para contenedores adquiridas en China por la Terminal belga Katoen Natie TCP, llegó al puerto y hoy comienza la complicada tarea de su desembarco y colocación sobre rieles, operación que tiene sus complejidades y tomará algunos días además de los riesgos que nunca faltan. Las grúas van a ser colocadas en el nuevo muelle de 350 m de largo que está siendo construido por TCP en un tramo de 266 m ya terminado y acondicionado para estas máquinas de última generación. Los restantes 84 metros está previsto que estén prontos en los próximos meses quizá antes de fin de año.
Ya lo hemos dicho, estas flamantes grúas de última generación representan un hito, no sólo para la propia terminal, sino para el puerto de Montevideo porque de ahora en más con estos equipos, TCP podrá ofrecer servicios a los grandes barcos portacontenedores de sexta generación. Su larga pluma le permitirá llegar a la fila 22 de estos barcos (lado del mar) mientras que ahora sólo pueden hacerlo a la fila 17. La otra ventaja es que puede izar o descargar cuatro contenedores de 20 pies al mismo tiempo que al depositarlos sobre tierra los separa tanto para que puedan ser tomados por el "stradle" o bien dos contenedores de 40 pies simultáneamente. Estas grúas con el spreader y los contenedores pueden manejar un peso de 80 toneladas en la punta de la pluma. De esta forma Katoen Natie TCP ofrecerá al mundo marítimo y al comercio internacional la nueva imagen y proyección fotográfica de un puerto que comienza a perfilarse como tal. Al menos para nosotros y las fotos que salgan al exterior dejaran de mostrar la mini terminal y en su lugar veremos una nueva estación marítima sobre 30 hectáreas de explanada, un muelle de más de 600 metros funcionando, 8 grúas gantry crane y 1.800 enchufes para contenedores refrigerados. Y si Montevideo quiere seguir avanzando en esta aventura portuaria -porque además no tiene otra- y en la logística, tendrá que agregar más muelles, más grúas, más dragados, más retro área portuaria y otra Terminal para aspirar con seriedad un puerto "hub" regional.
FOTOS. El barco se adelantó un día en su largo periplo y fondeó a unos 16 kilómetros de Montevideo o sea frente a Carrasco. En la mañana del sábado y con Práctico a bordo, comenzó a navegar lenta y prudentemente el tramo final del largo periplo hasta que próximo al mediodía entró por la bocana del puerto. Fue realmente un espectáculo desusado y sorprendente para todos los que, desde la rambla vimos marchar el descomunal conjunto náutico y la tercera foto muestra el tramo ya terminada del nuevo muelle donde serán instaladas las grúas y que nunca más veremos sin ellas, o aparezcan las "grúas robóticas" quizá no demasiado lejos en el tiempo.