Washington debate ley que discrimina a militares gays

Obama lo propuso y el Pentágono apoyó idea ante el Congreso

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WASHINGTON | El Congreso norteamericano debate la posibilidad de que sus soldados puedan manifestar abiertamente su opción sexual. El militar de rango más alto en el país, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Mike Mullen, dijo ayer que está de acuerdo en que así sea.

La comisión de las Fuerzas Armadas en el Congreso evalúa suavizar el cumplimiento de la ley conocida como "no pregunte, no diga", que rige desde 1983 y permite que hombres y mujeres homosexuales y bisexuales permanezcan en las Fuerzas Armadas mientras oculten su orientación sexual. Quienes no respetan la ley y publican que son homosexuales, no pueden formar parte del Ejército.

"¿Ha sido ideal esta política?", se preguntó John McCain ante la comisión. "No, no lo ha sido", dijo. "Pero sí ha sido eficaz", se respondió.

McCain, el republicano de más alto rango en la comisión, se opuso a la revisión ordenada por el Pentágono. Manifestó que está "profundamente desilusionado" y que el estudio es "claramente sesgado" porque parte de la presunción de que la ley debe cambiar.

Precisando que se trataba de una "opinión personal", el jefe del Estado Mayor Conjunto dijo ayer que él cree que "autorizar a los gays y lesbianas a servir abiertamente (en el Ejército) sería una buena cosa".

"No importa cómo vea el tema, no puedo dejar de sentirme afligido por el hecho de que tenemos una política que obliga a jóvenes hombres y mujeres a mentir sobre quiénes son para poder defender a sus conciudadanos", dijo Mullen. Agregó que hablaba solamente en su nombre y no representaba a los demás jefes de las Fuerzas Armadas. "Para mí, se trata de integridad, la de ellos como individuos y la nuestra como institución", dijo.

"No hace falta ser heterosexual para poder disparar derecho", dijo por su parte Mark Udall, un parlamentario demócrata.

Sus compañeros de partido político dijeron que apoyarían un cambio en la ley que permitiría el ingreso de los homosexuales en el Ejército. El senador Carl Levin, presidente de la comisión que analizará el asunto durante un año, dijo que la decisión de eliminar la regla podría incluirse en una ley más amplia de gastos militares.

En cambio, algunos republicanos se opusieron a la nueva propuesta y advirtieron a Mullen y a Robert Gates, el secretario de Defensa, que este no es un buen momento para buscar cambios, justo cuando Estados Unidos combate dos guerras, en Irak y Afganistán, y enfrenta la amenaza constante del terrorismo.

El presidente Barack Obama declaró la semana pasada durante su discurso sobre el estado de la Unión que esperaba "trabajar con el Congreso y el Ejército para abolir la ley que niega a los homosexuales norteamericanos el derecho a servir a su país". Si tiene éxito, sería la mayor modificación a las reglas militares desde que el presidente Harry S. Truman ordenó en 1948 que las unidades incorporaran a miembros de diferentes razas. AFP Y AP

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