CARACAS | EL PAÍS DE MADRID
8 de abril: secuestran a agregado comercial de la Embajada de Costa Rica, Guillermo Cholele. 7 de abril: roban casa del embajador de México, Carlos Pujalte, que lo secuestraron en enero. 16 de marzo: matan a Karen Berendique, hija de cónsul chileno.
En el último año y medio se ha producido en Venezuela episodios violentos que tienen como víctimas a miembros del personal diplomático y a sus familiares. Como respuesta, el gobierno de Hugo Chávez decidió esta semana formar un cuerpo especial de custodia para protegerlos, similar al que les brindaba protección hasta abril de 2011, cuando fue desmantelado.
El martes, el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Tareck El Aissami, anunció que está "tomando acciones y medidas estratégicas" para que en el futuro exista un "servicio de custodia diplomática" que estará adscrito a la recién creada Policía Nacional.
Lo anunció durante la misma conferencia de prensa en la que confirmó la liberación del agregado comercial de Costa Rica, quien fue secuestrado hace una semana en la puerta de su casa de la urbanización La Urbina de Caracas, y que según la versión oficial, reapareció horas más tarde por cuenta propia y sin que mediara pago de rescate, desorientado y con una herida menor en la cabeza, a una hora de distancia de la ciudad, en la población de Charallave.
La idea de formar un grupo especial que brinde seguridad a embajadas, consulados y residencias de diplomáticos no es nueva. Ya comenzó a ser considerada por la Cancillería de Venezuela a mediados del año pasado, a petición de las delegaciones extranjeras. Pero la iniciativa no se concretó por falta de presupuesto. Desde entonces, el personal diplomático acreditado en Venezuela ha estado a su suerte, en un país donde la cifra oficial más conservadora calcula la tasa de homicidios en 48 muertes por cada 100.000 habitantes.
El episodio más cruento de esta secuencia ocurrió el 16 de marzo, cuando Karen Berendique, hija del cónsul chileno en Maracaibo, Fernando Berendique, fue asesinada por un grupo de funcionarios policiales. La joven, de 19 años de edad, viajaba en coche con su hermano cuando el grupo de policías apostados en un retén les dieron la orden de detenerse. Los hermanos Berendique no se detuvieron y fueron perseguidos y tiroteados.
La última vez que el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Tareck El Aissami, aportó cifras oficiales de violencia en el país, en el año 2009, dijo que los cuerpos de seguridad del Estado eran responsables de entre el 15% y el 20% de los crímenes que se cometían.
De allí radica la creciente desconfianza de los ciudadanos a los operativos policiales que se realizan. Por la muerte de Karen Berendique hay 12 funcionarios detenidos.
LA CIFRA
20%
Según los datos oficiales, en el 20% de los crímenes que se cometen en Venezuela están involucradas la fuerzas de seguridad.