BAGRAM n Soldados de Estados Unidos y de la coalición aliada libraban ayer una encarnizada batalla con unos 80 rebeldes afganos en los combates de mayor envergadura en nueve meses, dijo ayer el ejército norteamericano.
Los rebeldes pertenecen al movimiento Hezb-e-Islami, rama militar del líder disidente Gulbuddin Hekmatyar, dijo Roger King, vocero militar estadounidense, en declaraciones formuladas en la base aérea Bagram.
Por lo menos 18 rebeldes han muerto hasta el momento, dijo King. No se informó inicialmente de bajas entre los efectivos de la coalición.
"Se trata de la mayor concentración de fuerzas enemigas desde la Operación Anaconda", dijo King.
La Operación Anaconda, entre el 2 y el 18 de marzo, tuvo como propósito eliminar escondites de los talibanes y de Al-Qaeda en la zona montañosa del sureste de Afganistán. En la acción participaron más de 2.000 efectivos de la coalición aliada. Siete soldados norteamericanos murieron en esa ocasión.
King dijo que bombarderos B-1, cazas F-16, y aviones artillados AC-130, atacaron posiciones enemigas.
Otro vocero de Bagram, el mayor Robert Hepner, dijo que 200 efectivos de las Fuerzas Especiales, o boinas verdes, estaban participando en la batalla y que la cifra de soldados aliados iba en aumento.
"Más efectivos militares se dirigen al sitio", dijo.
La lucha se libra en las montañas del sureste de Afganistán, a unos 25 kilómetros al norte de Spinboldak y cerca de la frontera con Pakistán.
El combate comenzó el lunes, con un aislado enfrentamiento en que un hombre murió, otro fue herido, y uno detenido, dijo King. El vocero dijo que el detenido reveló tras un interrogatorio que un gran contingente rebelde se había concentrado en las montañas.
King señaló que el ejército envió helicópteros Apache a la zona para investigar, y que los aparatos fueron atacados con fuego de armas de pequeño calibre. El ejército respondió enviando una flotilla de aviones que están atacando la región con bombas de 200 y de 800 kilos.
El vocero dijo que algunos de los rebeldes se han atrincherado en cavernas.
De acuerdo al vocero norteamericano, se cree que aunque los combatientes rebeldes son leales a Hekmatyar, tienen simpatías y posiblemente vínculos con la derrocada milicia religiosa talibán, y con la red terrorista Al-Qaeda.
AP