LIEJA | AP y AFP
La policía belga descubrió ayer los cadáveres de dos niñas asesinadas ocultos en una alcantarilla, poniendo fin a más de dos semanas de búsquedas en este país todavía traumatizado por el caso de Marc Dutroux, un tristemente célebre violador de niños, hace una década.
Los restos de Stacy Lemmens, de siete años, y de Nathalie Mahy, de 10, fueron hallados a 10 metros uno del otro en una alcantarilla cubierta por espesos matorrales a lo largo de una línea ferroviaria en el sector oriental de esta ciudad conocida por sus plantas siderúrgicas, dijeron investigadores.
Las dos niñas eran hermanastras, ya que la madre de Stacy está unida actualmente con el padre de Nathalie.
El sitio donde fueron abandonados los cadáveres se halla a centenares de metros del café donde las niñas se hallaban con sus padres antes de dirigirse a una fiesta en las últimas horas de la noche. La madre de Nathalie advirtió que las niñas estaban desaparecidas alrededor de las 3:00 de la madrugada del pasado 10 de junio.
Abdala Aid Oud, de 39 años, un violador de niños convicto, fue acusado del secuestro de las niñas. Se halla bajo custodia policial desde que se entregó el 13 de junio. Oud ha negado toda participación en la desaparición de las niñas. Es el único sospechoso.
RECUERDO. El descubrimiento de los cuerpos dejó a Bélgica en estado de conmoción, diez años después de los horrores del caso Dutroux, el más siniestro de la historia del país.
Marc Dutroux, el "Monstruo de Charleroi", fue detenido en 1996 y condenado a cadena perpetua por el secuestro, violación y asesinato de cuatro chicas de entre 8 y 17 años.
El "Caso Dutroux" había comenzado precisamente en Lieja, a fines de junio de 1995, con la desaparición de dos niñas de ocho años, Julie Lejeune y Melissa Russo, que jugaban cerca de sus casas en un barrio residencial de esta ciudad.
En aquel entonces, las autoridades belgas multiplicaron los errores durante la investigación y por ello los cuerpos de Julie y Melissa recién fueron hallados un año más tarde, en 1996, enterrados en una de las propiedades de Dutroux.
"Es un horror. Hoy es un día de tristeza porque teníamos esperanzas hasta el último minuto", confiaron fuentes de la investigación de este último caso.