TUSCALOOSA | Equipos de búsqueda y rescate recorren montañas de escombros de lo que días atrás eran casas e intentan dar con unos 400 desaparecidos que podrían engrosar la lista de cerca de 350 muertos por los tornados que borraron poblaciones enteras en el sureste de Estados Unidos.
La mayoría de los desaparecidos son de Tuscaloosa, en Alabama, y el grado de devastación que muestran algunos sectores hacen temer que muchos cuerpos puedan estar aún atrapados bajo las ruinas.
Levantando maderas, pedazos de paredes, troncos de árboles y mirando adentro y debajo de automóviles despedazados, los bomberos y expertos con perros rastreadores de cadáveres intentan encontrar nuevas víctimas o el milagro de algún sobreviviente, seis días después del paso por la ciudad de un tornado de casi dos kilómetros de ancho.
"Estamos rastreando toda la zona. Pasamos de un sector a otro con un grupo de 20 personas y 10 perros", contó Stuart Samples, de la organización de búsqueda y rescate Alfa, que trabaja con la Policía local.
Uno de ellos es el alcalde de Tuscaloosa, Walt Maddox. "Espero que los que están desaparecidos sean personas que no han podido ponerse en contacto con otros miembros de sus familias".
El paso del tornado por el condado destruyó más de 5.000 propiedades y afectó a unas 13.000 personas. AFP