El Senado argentino votaba este miércoles una reforma política que contempla comicios primarios abiertos, obligatorios y simultáneos para la elección de los candidatos a presidente, vice y legisladores, un proyecto impulsado por el gobierno de Cristina Kirchner.
El bloque del gobernante peronismo imponía su mayoría, con aliados, para la sanción de la reforma, luego de ser aprobado el proyecto oficial por la Cámara de Diputados, en noviembre pasado, con varias modificaciones.
La iniciativa prevé la participación de todos los ciudadanos en los comicios internos, sin necesidad de estar afiliados a partido alguno, y obliga a competir en las primarias a los postulantes a un cargo federal (legislador o presidente y vice).
Las primarias se celebrarían dos meses antes de los comicios generales.
El nuevo sistema también prohíbe los aportes económicos de las empresas para las campañas electorales.
Entre los puntos más polémicos, que levantó las protestas de las formaciones políticas más pequeñas, establece un piso de 2% de los votos para que los partidos mantengan la personería jurídica.
Además, para presentar candidato a presidente, las agrupaciones tendrán que alcanzar al menos el 1,5% del total de sufragios que se emitan el día que se celebren las internas partidarias abiertas y simultáneas para todos los partidos.
La reforma política es la última de una serie de iniciativas que impulsó el bloque del gobernante peronismo, antes de que el 10 de diciembre pierda el control de ambas cámaras, tras la derrota electoral de junio pasado en los mayores distritos. (AFP)