Semana diplomática decisiva para evitar la guerra en Ucrania

Un instructor militar enseña a civiles que sostienen réplicas de madera de rifles Kalashnikov, en una fábrica abandonada en la capital ucraniana de Kiev. Foto: AFP

NEGOCIACIONES

El mandatario francés Emmanuel Macron se reúne con Vladimir Putin y el canciller alemán Olaf Scholz viaja a Estados Unidos.

La diplomacia europea intenta tomar la iniciativa en la crisis entre Rusia y Ucrania, un campo de batalla donde los dos pesos pesados, Francia y Alemania, buscan rebajar la tensión y alejar el fantasma de la guerra.

El tema de conversación que copará la agenda durante la reunión de hoy lunes entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, será una posible invasión a Ucrania.

Macron intentará que el Kremlin escuche los argumentos de los países europeos, ya que durante las negociaciones de seguridad Estados Unidos y la OTAN han centrado casi toda la atención del Kremlin. De hecho, Macron ha sido durante la crisis ucraniana el principal interlocutor de Putin, al menos en número de conversaciones telefónicas, por delante del líder estadounidense, Joe Biden.

El líder francés propone un “nuevo equilibrio” para mantener la paz y la seguridad en el continente, en especial de los vecinos de Rusia, y también atender a las preocupaciones del Kremlin por la expansión de la OTAN. Para ello, tendrá que hilar muy fino. En Ucrania no ha sentado muy bien que viaje primero a Moscú y después a Kiev. Y los bálticos y Polonia echan en falta una mayor coordinación de posturas.

El presidente francés ha iniciado el pasado fin de semana una frenética agenda diplomática, que le ha llevado a entrevistarse por teléfono con el primer ministro británico, Boris Johnson; el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg; y con Krisjanis Karins, el primer ministro de Letonia, antigua república soviética fronteriza con Rusia.

Macron, quien ejercerá también como una suerte de representante europeo, pues su país preside la UE este semestre, se encontrará personalmente con Putin en suelo ruso casi cuatro años después de la última vez, en mayo de 2018, en las proximidades de San Petersburgo.

Pese a los llamamientos a la unidad en el seno de la Unión Europea y la OTAN, no todos están dispuestos a socorrer a Ucrania en caso de guerra. Así lo dejó claro la semana pasada en Moscú el primer ministro de Hungría, Víctor Orbán, y ayer domingo el presidente checo, Milos Zeman.

En París ven una ventana de “flexibilidad” por parte de Putin, aunque dijo el viernes en su reunión con el líder chino, Xi Jinping, que no está dispuesto a hacer muchas concesiones en su enfrentamiento con la OTAN por su política de puertas abiertas. La rueda de prensa que se celebrará después del encuentro Putin-Macron demostrará si la ofensiva diplomática gala es para la galería o hay opciones de deshielo y de compromiso de desescalada rusa.

Negociaciones

La ambivalencia con respecto a la crisis de Ucrania del canciller alemán Olaf Scholz, que rehuye la confrontación con Moscú, marcará su primera visita a Washington hoy, en la que tratará la cuestión con el presidente Joe Biden.

Una de las manzanas de la discordia es el futuro de Nord Stream 2, controlado por el gigante ruso Gazprom, que pone de relieve la reticencia de Scholz a amenazar a Moscú con una cancelación definitiva de los permisos del gasoducto, ahora paralizada.

Segunda escala, Ucrania

Mientras Macron arranca concesiones a Putin antes de viajar a Kiev, los ministros de Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, y Alemania, Annalena Baerbock, viajan hoy lunes a Ucrania. En una clara muestra de apoyo a Ucrania, ambos se desplazarán mañana martes al este del país para inspeccionar el Donbás, escenario de un conflicto desde 2014.

Al tiempo que Alemania se resiste a suministrar armas a Ucrania, a Kiev llegó ayer armamento estadounidense y canadiense, al igual que un destacamento británico de fuerzas especiales con 100 hombres para instruir a los militares locales.

Berlín mantiene que la llegada de armamento europeo puede ser contraproducente, pero sí se ha mostrado dispuesto a bloquear el gasoducto Nord Stream 2 tendido por Moscú en caso de una intervención militar rusa.

Canciller alemán

Mientras, el canciller alemán, Olaf Scholz, viajará primero a Washington para reunirse hoy lunes con Biden en su primera visita a EEUU. Y después recibirá en Berlín a los países bálticos antes de visitar dentro de una semana Kiev y Moscú, por ese orden. Ambas potencias europeas quieren potenciar el Formato de Normandía, hasta ahora la única plaza de reunión entre Putin y el líder ucraniano, Volodímir Zelenski.

En caso de fracaso, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ofrece Estambul como sede de un futuro encuentro entre ambos mandatarios.

Ucrania

La presidencia ucraniana consideró ayer domingo que las posibilidades de alcanzar una “solución diplomática” a la crisis con Rusia son “considerablemente superiores” a las de una “escalada” militar.

Así declaró Myhailo Podoliak, consejero jefe de la administración ucraniana, tras las advertencias de la inteligencia estadounidense de que Moscú acentúa sus preparativos para una invasión a gran escala a ese país.

“Una importante concentración de tropas rusas cerca de nuestras fronteras (...) se mantiene desde la primavera --boreal-- pasada”, pero su objetivo es “provocar presión psicológica masiva”, añadió.

No obstante, Ucrania y sus aliados occidentales deben “prepararse para todos los escenarios posibles y lo estamos haciendo al 100%”, advirtió.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos, tal vez para calmar las aguas, dijo ayer que el propósito de que hayan enviado tropas a Alemania y Europa del Este no es comenzar una guerra contra Rusia por el conflicto de Ucrania con Moscú, sino para “defender el territorio de la OTAN”.

EE.UU. afirma que "Rusia podría derrocar a Zelensky en 48 horas"

Informes de inteligencia de Estados Unidos sostienen que Rusia está intensificando los preparativos para una invasión a gran escala de Ucrania y ahora ha colocado el 70% de las fuerzas que necesitaría para tal ataque.

Los funcionarios advirtieron a legisladores estadounidenses y europeos que la fuerza rusa reunida en la frontera con Ucrania está creciendo a un ritmo que le daría a Putin la fuerza necesaria para una invasión a gran escala, acumulando unos 150.000 soldados para mediados de febrero.

Señalaron que Putin quiere tener todas las opciones posibles a su disposición: desde una invasión limitada de la región prorrusa de Donbás en Ucrania hasta una invasión total a gran escala del país vecino. Rusia ha negado que esté planeando invadir Ucrania.

Para la inteligencia estadounidense, si Rusia opta por un ataque a gran escala, la fuerza invasora podría tomar la capital, Kiev, y derrocar al presidente Volodymyr Zelensky en cuestión de 48 horas.

Tal ataque dejaría entre 25.000 y 50.000 civiles muertos, junto con entre 5.000 y 25.000 soldados ucranianos y entre 3.000 y 10.000 soldados rusos como bajas. También podría desencadenar una avalancha de refugiados de 1 a 5 millones de personas, principalmente hacia Polonia, alegaron los funcionarios.

Un primer contingente de soldados estadounidenses llegó el sábado a Polonia, donde el presidente Biden decidió enviar fuerzas para proteger a los estados miembros de la OTAN de lo que llama cualquier posible agresión, mientras avanzan esfuerzos diplomáticos. 

Fuerzas de EE. UU. llegan a Polonia
Soldados de EE. UU. llegan a Polonia. Foto: AFP

Un importante contingente de refuerzos estadounidense, anunciado para tranquilizar a los aliados de Europa centro-oriental ante las tensiones entre Rusia y Ucrania, llegó ayer domingo a un aeropuerto del sudeste de Polonia. Un avión de transporte militar de l’US Air Force Boeing C-17 aterrizó a las 13H00 GMT en el aeropuerto de Rzeszow-Jesionka (sudeste).

“Otros soldados llegarán en las horas siguientes” indicó Mariusz Blaszczak, ministro polaco de Defensa, en declaración transmitida por las televisiones.

Según él, el contingente norteamericano de 1.700 soldados de la 82ª división aerotransportada será desplegada “en el sudeste de Polonia, en el flanco oriental de la OTAN”.

Estados Unidos anunció el miércoles el envío de 3.000 soldados suplementarios a Europa del Este para defender a los países de la OTAN “contra cualquier agresión”, en plena actividad diplomática para intentar convencer a Moscú de que retire a sus tropas concentradas en las fronteras con Ucrania.

Estos nuevos efectivos estadounidenses se agregan a los 8.500 militares puestos en estado de alerta a fines de enero por el presidente Joe Biden para ser desplegados en la fuerza de reacción rápida de la OTAN en caso de necesidad.

Los occidentales acusan a Rusia desde fines de 2021 de concentrar a miles de soldados en las fronteras con Ucrania con vistas a una potencial invasión, lo que desmiente Moscú, que dice querer garantizar su seguridad.

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