PUERTO PRÍNCIPE | AFP
Puerto Príncipe sigue inundado de carpas plásticas donde se refugiaron cientos de miles de haitianos que perdieron sus casas en el terremoto de 2010. Hoy ellos se enfrenta a la segunda ronda de unas confusas elecciones que, esperan, encaminen al país hacia una resolución de la emergencia.
"A todos nos preocupa que las elecciones puedan convertirse en otro problema más que en una solución", dijo Shanti Matiste, una haitiana que trabaja con la Cruz Roja local.
El candidato con más chances de ser elegido es Michel Martelly, un cantante popular de 50 años muy apreciado en los barrios pobres de la capital. Según un sondeo del instituto de investigación local Brides, obtendría 53,4% de los votos.
La segunda en carrera es Mirlande Manigat, con 46,6% de intención de voto según el mismo sondeo. Tiene 20 años más que Martelly y es una constitucionalista que llegó a ser primera dama por un breve lapso de tiempo.
Manigat logró la mayor cantidad de votos en la primera vuelta electoral en la que participó un 20% del electorado y que estuvo cargada de violencia y acusaciones de fraude.
Seguidores de Martelly denuncian que hay otro fraude en perspectiva y que el gobierno haitiano del presidente René Preval intenta boicotear las elecciones y hará cualquier cosa para evitar un triunfo del popular cantante.
El regreso del ex presidente Jean Bertrand Aristide el viernes, tras siete años exiliado en Sudáfrica, genera una fuerte convulsión política, además de las sospechas de violencia y fraude denunciados para el día de hoy.
Quien gane tendrá la tarea de reconstruir el país tras el sismo del 12 de enero de 2010, que hizo añicos la capital, dejó 220.000 muertos y unas 800.000 personas sin hogar que viven en campamentos.
Por su parte, los haitianos que comenzaron a rehacer sus vidas después del terremoto del 12 de enero de 2010 temen que una nueva crisis política acabe derrumbando su pequeño emprendimiento, considerado la llave que puede ayudar al país a enfrentar la pobreza.