Eduardo Haim
Las primeras planas de los diarios, en un hecho hasta hace poco tiempo desacostumbrado, dedican en tono de denuncia buen espacio a los errores, que llaman evitables, en los hospitales de Estados Unidos. Señalan casos alarmantes, de descuido y enorme negligencia. El médico generalista uruguayo, Eduardo Haim, radicado en EE.UU. desde hace 40 años, en una moderna clínica sobre la calle K, sostuvo que se cometen accidentes graves por las exigencias de la atención "apurada" e informó que se pagan indemnizaciones que superan los 500 millones de dólares anuales. Se refirió además a la calidad de la medicina y a los millones de personas sin atención.
DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
-Los medios de prensa en los últimos días insisten en los errores evitables que se cometen en hospitales.
-Es verdad, hay múltiples accidentes evitables, causados por pobre supervisión, pobre relación entre el médico y la nurse o pobre elección del personal. Gente a veces mal entrenada.
-¿Hay responsabilidad seria?
-Primero no hay que olvidar las enfermedades nosocomiales, infecciones que se repiten en hospitales, donde el riesgo es bajo, pero ocurre. Hay otros accidentes o malos resultados inherentes al tipo de operación, todas tienen sus riesgos, por eso se puede afirmar que hay muchos juicios que se inician por resultados y no por accidentes. Cabe recordar que toda cirugía tiene 2 o 3% de riesgo de accidente fatal o daño catastrófico. Y está también el riesgo previsto, aunque a veces se cometen errores y el cirujano es juzgado, primero dentro de la comunidad médica, se analiza y discute el caso y se llega a veces a suspender los privilegios del médico, sin dejar de lado los casos que pasan a la Justicia. Y se dan bastante seguido.
-¿Por exclusiva responsabilidad del facultativo?
-En general no, pero hay casos inquietantes, médicos que por adicción a las drogas o al alcohol cometen errores gravísimos y también porque no están bien entrenados.
-Observé que últimamente se divulgan con más asiduidad esos errores.
-Es verdad, algunas veces por nuevas legislaciones en los estados, cada uno tiene leyes diferentes para los mismos casos. Hay exigencias distintas en los seguros, situaciones que no se contemplan en las pólizas, pero la realidad exige que en Washington, Maryland o Virginia, que los nombro por la proximidad, se han dado cientos de incidentes de muerte o grave daño, todos divulgados por los propios hospitales, un hecho que recién en los últimos tiempos ha tomado estado público, permitiendo comprobar la magnitud de esos errores. Por lo menos, existen más de 20 estados que exigen que los hospitales informen de cada incidencia en una intervención o infecciones adquiridas en nosocomios.
-¿Las penalidades son normales?
-Obviamente que sí, aunque mucho depende de la legislación de cada estado, pero cuando se es llevado ante una Corte, un caso por negligencia o abandono, si la acusación es comprobada, el médico puede terminar en la cárcel. Hace poco tuvo gran resonancia lo sucedido con un hombre de 44 años que ingresó por una hernia inguinal, sin mayores complicaciones, con una inflamación dolorosa, que fue atendido por un médico asistente, sin consultar a un médico especialista e hizo un diagnóstico equivocado, se le trató y medicó y el individuo entró en un paro cardíaco y murió.
-En EE.UU. hasta para dar una inyección obligan al paciente a firmar la autorización con reglas y mucha letra chica.
-Sin duda, representa una garantía para el médico o el hospital, se despejan con ese papel una cantidad de responsabilidades que son inevitables, que no dan lugar a juicio.
-¿Cuáles son las situaciones que más se repiten?
-Aunque parezca algo irreal, son las caídas las que más hay. Me sorprendió hace poco cuando observé los porcentajes. Muchos pacientes se caen de las camas o sillas de ruedas y se lastiman con resultados fatales o catastróficos. Se da mucho en pacientes en coma, en los servicios neurológicos o saliendo de una operación dónde la reacción del enfermo es imprevisible. El porcentaje es alto. A mano tengo las últimas cifras en el estado de Maryland. Ocurrieron 82 caídas con el resultado de 12 muertes.
-¿El seguro es obligatorio para los médicos?
-Todos tienen que estar asegurados. Se da en todos los estados del país. El seguro no da garantías, pero en caso de diferencias o juicios paga el abogado, en caso de surgir un acuerdo entre paciente o familiares y el médico, cubre esa cifra y lo mismo si llega a la instancia judicial y el magistrado determina una cifra importante por daños.
-¿Son elevados los costos de los seguros?
-Sí, son altos, dependiendo del tipo de especialización. El mayor es el que abarca la cirugía cosmética, donde los resultados pueden variar mucho y algunos pueden ser desfigurantes. Y no necesariamente son culpa de los cirujanos, aunque a veces se aplican malas técnicas y los resultados son catastróficos. El seguro supera el medio millón de dólares anuales. El neurocirujano debe enfrentar los 300 mil dólares, el ginecólogo entre 100 y 200 mil, especialmente los que hacen obstetricia. Y los internistas uno 20 mil dólares.
-¿Qué otros errores se repiten?
-Existen otros incidentes hospitalarios como las dosis mal aplicadas por practicantes, las más comunes son las medicinas equivocadas, cuando se provocan infecciones en zona de inyecciones o por cánulas intravenosas, las infecciones en vías urinarias por cateterismos se dan asiduamente, tanto que últimamente los seguros no pagan por ejemplo en las infecciones urinarias por cateterismo. En ese caso, el hospital debe enfrentar la erogación.
-Pero hay diferente tipo de hospitales y diferente tipo de atención.
-Es exacto. Hay hospitales de primera línea en los cuales los insucesos son escasos, pero los hay, por ejemplo, habrá leído lo que ocurrió en el Hopkins, que es de gran nivel, donde murió un niño por grave error de atención. Llegó el pequeño quemado y se le dio una sobredosis de narcóticos y estaba deshidratado. Había una orden médica de no usar narcóticos, pero los que lo atendieron no leyeron las órdenes, con el resultado fatal.
-¿Las cantidades de indemnizacion son altas?
-Le doy la cifra proporcionada por las autoridades de Maryland, que situaron en 525 millones de dólares la cantidad que pagaron las compañías de seguro en el año 2008.
-¿Las soluciones que se barajan pueden solucionar estos problemas?
-Primero, le quiero destacar que hoy en día se ha transformado bastante para mal la medicina de este país. Los contratos de las aseguradoras obligan a los médicos a cantidad de atención y no calidad, exigen atender, por razones de costo, a determinado número de pacientes. Y parece más una veterinaria que un consultorio médico. Se aplica la medicina de 5 minutos a cada paciente para el diagnóstico. Ahora los proyectos buscan, en una actividad que hay mucho desperdicio, con malos usos, con gente que abusa de las salas de emergencia y de la consulta al especialista directa, asegurar a todo el mundo lo más barato posible. No será tarea fácil, pero se evitaría lo que sucede ahora de la existencia de millones de personas que no tienen asistencia.
-¿Estados Unidos es el número uno en medicina?
-Si se habla de la medicina pública, donde se aplica la misma en forma uniforme para todo el mundo, no somos el número uno, hay que mirar a Europa. Si en cambio miramos hacia los grandes centros donde se hace la mejor medicina, que no comprende a la gente de clase media y menos a la sin recursos, pero que tiene alta investigación y las más nuevas tecnologías, somos los primeros del mundo. Por eso, ahora se busca cómo extender esta medicina de alta calidad a toda la población. La tarea no es nada fácil, el Congreso resiste el aumento de impuestos, pero no habrá otro camino.