Las fuerzas rusas prosiguen su lento avance en la ciudad de Bajmut, donde tratan de cortar la última ruta de suministro de las tropas ucranianas, que no dan señales de retirada y ofrecen una férrea resistencia.
Según confirma el Estado Mayor ucraniano, en dirección a Bajmut hay combates feroces y las tropas rusas tratan de tomar bajo su control toda la urbe, donde las hostilidades no cesan desde hace meses.
“En el frente de Bajmut el enemigo continúa sus acciones ofensivas y trata de hacerse con el control total de la ciudad de Bajmut, donde se registran feroces combates”, indica el parte castrense.
Los rusos también priorizan los frentes de Limán, Avdíivka y Mariinka, agrega.
Presión
El analista ucraniano Dmitriy Segeyev aseguró ayer en el canal de televisión Freedom que “el enemigo presiona simultáneamente desde tres direcciones”.
Según este experto, hay feroces combates en la zona del estadio Avandar y la estación de trenes de la ciudad, que les concedería una ventaja a la hora de avanzar desde el centro hacia el oeste donde se concentran las tropas ucranianas.
Con todo, Sergeyev asegura que pese a las declaraciones de la parte rusa, actualmente cerca del 40% del territorio de Baj-mut sigue bajo control ucraniano. Entretanto, la versión rusa sobre la situación en la estratégica localidad es distinta.
De acuerdo a varios canales de Telegram especializados en la cobertura de la contienda, las fuerzas rusas han cortado prácticamente la carretera de suministro de las tropas ucranianas desde Chasiv Yar, pero el enemigo mantiene la capacidad de reabastecerse por rutas secundarias.
Además, los expertos rusos sostienen que las fuerzas de Moscú ya se han hecho con el control del estadio Avandar, donde los combates no cesaban desde hace días.
Los ucranianos, según la versión rusa, habrían trasladado refuerzos a la zona de la estación de trenes para mantener sus posiciones e impedir el asalto del barrio occidental, su último reducto de la resistencia.
Contraofensiva
La inminente contraofensiva ucraniana es también estos días uno de los temas más populares en los buscadores rusos.
Los funcionarios rusos de diversos niveles han emitido sendas declaraciones para comentar el anunciado contraataque, la mayoría de los cuales le resta importancia.
El líder de Chechenia, Ramzán Kadírov, comentó que la contraofensiva de Ucrania solo le beneficia a Rusia porque permitirá a sus tropas hacerse con “más trofeos” occidentales. “Será la guinda en el pastel. Trofeos en forma de armamento occidental y montones de prisioneros que a la cámara dirán, como siempre, que son cocineros o electricistas”, escribió Kadírov en sus redes.
En su discurso habitual del día, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, comentó la reunión que mantuvo con su Estado Mayor sobre la situación en el frente, en la que repasó el estado de las nuevas brigadas que Ucrania está formando de cara a la contraofensiva que espera lanzar esta primavera. “El enfoque principal está en las batallas por Avdíiv-ka y Bajmut, por la región de Lugansk, por cada una de esas direcciones donde el enemigo está tratando de romper la defensa de toda Ucrania”, aseguró.
Mientras, según los militares ucranianos, Rusia estaría barajando evacuar a civiles de territorios bajo su control en Zaporiyia y Jersón ante la inmimente contraofensiva de Kiev.
Violaciones
Zelenski ha atribuido a la ocupación rusa la existencia de campos de concentración, la deportación de niños y la violación de mujeres.
Por ello, ha dicho ayer, “cuanto más sepa el mundo sobre la agresión rusa, más rápido el agresor perderá y la paz volverá” no solo a Ucrania, sino “a todos en el mundo”.
En su habitual discurso nocturno difundido ayer sábado por la noche, el mandatario ucraniano ha subrayado una vez más que los valores por los que todos luchan en Ucrania “están cerca de todas las naciones, independientemente de si están geográficamente lejos de nosotros”.
Kiev busca apoyo de los republicanos
Ucrania intenta conseguir más apoyos dentro del Partido Republicano de Estados Unidos, después de que los dos líderes de la derecha favoritos para la nominación presidencial, Donald Trump y Ron DeSantis, hayan marcado distancias con la causa ucraniana. Los analistas consultados coinciden en que los resultados son, por el momento, discretos.
Kiev sigue recibiendo señales positivas de los dirigentes republicanos que ya apoyan el envío de ayuda militar y económica a Ucrania, pero no logra llegar a los sectores más reacios del partido, que podrían comprometer la posición pro-ucraniana de EEUU si alguno de sus líderes llega a la Casa Blanca.
“Desgraciadamente, el tema de Ucrania se ha politizado enormemente dentro del Partido Republicano y es utilizado en algunos sectores de manera negativa”, dice Volodymyr Dubovyk, profesor asociado de Relaciones Internacionales de la Universidad Mechnikov de Odesa.
“Me atrevo a decir que existe una histeria a gran escala en algunos segmentos del partido”, agrega Dubovyk, que ha sido profesor visitante de varias universidades estadounidenses.