El arquitecto Oscar Niemeyer será velado en la ciudad que creo, Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff se comunicó con la familia y ofreció realizar el velorio en la capital del país, ciudad que él diseñó desde cero.
En un comunicado divulgado tras la muerte del artista, Rousseff asegura que "Brasil perdió uno de sus genios" y que "es el día de llorar su muerte" pero también "el día de saludar su vida".
La mandataria firmó un decreto que establece el duelo nacional en todo Brasil.
Asimismo, el gobierno de Francia, donde Niemeyer vivió durante su exilio, emitió una condolencia pública tras el fallecimiento. El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, expresó que envía "al pueblo brasileño, a su presidenta Dilma Rousseff, al gobierno de Brasil y a todos los enamorados de la arquitectura sus más profundas condolencias".
"Miembro del Partido Comunista, Oscar Niemeyer no renegó nunca de sus ideales, que lo llevaron al exilio en Francia, donde sus obras atestiguan su compromiso", recordó Ayrault.
"Nuestro país le debe cerca de 20 edificios, desde la sede del Partido Comunista" en París, "hasta la Casa de la Cultura de Le Havre", añadió, estimando que "nos queda hoy la universalidad de su mensaje, de Brasilia a Nueva York, de Belo Horizonte a París".
Por su parte, la ministra de Cultura Aurélie Filippetti saludó la memoria de Oscar Niemeyer, "uno de los grandes constructores de nuestro tiempo".
"Curvas libres y sensuales, maleabilidad y poesía del cemento armado, rechazo del funcionalismo y del racionalismo": su sello "está grabado en el paisaje institucional de grandes capitales y particularmente en Francia, donde él eligió vivir en los años 1970", declaró Filippetti en un comunicado.
El dirigente del Partido Comunista francés Pierre Laurent se unió también al homenaje a Niemeyer, calificándolo de "hombre extraordinario".
El cuerpo del prestigioso arquitecto llegará la ciudad de Brasilia después de las 10 de la mañana en un vuelo del gobierno federal.