VIOLENCIA

Represalia narco: atentados por la captura de Otoniel

Cuatro militares murieron en dos ataques en la zona de influencia del cartel Clan del Golfo. El capo narco fue capturado el pasado sábado en las montañas de Antioquia.

El capo narco rodeado por agentes de una fuerza especial de la Policía. Foto: AFP
El capo narco rodeado por agentes de una fuerza especial de la Policía. Foto: AFP

Al menos cuatro militares murieron y tres resultaron heridos en dos ataques con explosivos y disparos en el noroeste de Colombia en represalia por la reciente captura de Otoniel, el máximo jefe del narcotráfico.

En una primera acción, tres soldados perdieron la vida la noche del lunes cuando estalló una carga explosiva al paso de su vehículo seguido de disparos de fusil. Este ataque, en el que también sufrieron lesiones tres uniformados, se produjo en la localidad de Turbo, en el departamento de Antioquia, zona de influencia del Clan del Golfo que encabezaba Otoniel hasta su detención el sábado.

En un comunicado, el Ejército informó sobre la muerte de otro militar en Ituango, un municipio del mismo departamento.

Dairo Antonio Úsuga, conocido con el alias de Otoniel y líder del Clan del Golfo, fue detenido el sábado en las montañas de Antioquia en un megaoperativo de 500 policías y militares tras años de intensa cacería.

Esperado en EE.UU.

Otoniel tendrá mucha compañía si es extraditado a Estados Unidos, pues varios de los integrantes de su Clan del Golfo, incluyendo familiares, ya se encuentran en ese país. Estados Unidos, que acusó por primera vez a Otoniel hace 11 años, ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por su cabeza y se espera que pida su extradición.

Otoniel, de 50 años, fue acusado por primera vez en Nueva York en 2009 cuando se le consideraba apenas un ayudante de Daniel Rendon-Herrera, entonces jefe de una organización de tráfico de cocaína más pequeña.

Ficha delictiva de Otoniel. Foto: AFP
Ficha delictiva de Otoniel. Foto: AFP

Su pandilla, llamada Los Urabenos por Urabá, la región en la que operaban, cerca de la frontera con Panamá, se expandió después de que Estados Unidos ayudara a Colombia a derrotar en 2012 a Los Rastrojos, la banda rival.

Para 2015, según las acusaciones emitidas en Nueva York y Miami, Otoniel había logrado consolidar el control del cártel dominante tras la captura en 2009 de Rendón-Herrera.

El Clan del Golfo es conocido tanto por decenas de brutales asesinatos de rivales como por sacar toneladas de drogas a los mercados mundiales.

Estados Unidos acusa a Otoniel y Rendón-Herrera, así como a otras 15 personas, de ingresar 73 toneladas de cocaína en su territorio 2003 y 2012. Y bajo el principio de “jurisdicción extraterritorial”, también fueron acusados de múltiples asesinatos de líderes y miembros de bandas narcotraficantes rivales fuera de Estados Unidos.

Rendón-Herrera fue extraditado a Estados Unidos en 2018, cuando Otoniel era el único jefe del Clan del Golfo.

Pero ya había comenzado el principio del fin para el cártel, pues muchos de sus integrantes, incluidos familiares de Otoniel, habían comenzado a caer uno tras otro en manos de las autoridades y a ser extraditados a Estados Unidos para ser juzgados.

En 2018, Henry de Jesús López Londoño, una de las principales figuras del Clan del Golfo, fue condenado a 31 años en una prisión estadounidense.

Un primo de Otoniel, Joaquín Guillermo David-Úsuga, considerado un “miembro de alto rango” del clan, fue extraditado a Houston, Texas, en diciembre de 2019 para ser juzgado junto con otros dos integrantes de la banda. David-Úsuga se declaró culpable de tráfico la semana pasada y enfrenta un mínimo de 10 años y un máximo de cadena perpetua.

Javier Dario Úsuga Murillo, otro primo, fue capturado y extraditado en 2019.

Y Harlinson Úsuga Úsuga, también primo, fue sentenciado en septiembre a más de 12 años de prisión por su papel en la organización de los envíos de droga del Clan del Golfo a Estados Unidos.

No está claro cuál será el destino de la hermana de Otoniel, Nini Johana Úsuga, apodada La Negra, quien fue arrestada en Colombia este año y quien, según la prensa de ese país, también podría ser extraditada a Estados Unidos, pues fue acusada de narcotráfico en Miami.

“Chiquito malo” y “Siopas”, los sucesores

El centro de estudios independiente Indepaz estima que el Clan del Golfo cuenta con unos 1.600 hombres. Las autoridades calculan que ascendería 3.800, entre combatientes y colaboradores. Se espera que los subalternos del capturado Otoniel desaten una guerra para llenar el vacío que dejó el capo. Alias “Chiquito Malo” y “Siopas” aparecen como los posibles sucesores del narcotraficante. Según el ministerio de Defensa colombiano, el Clan del Golfo exporta el 30% de la cocaína que sale de Colombia (unas 300 toneladas) anualmente.

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