Otros tres muertos

Primeras sanciones de EE.UU. a Nicaragua

Estados Unidos sancionó ayer jueves a tres funcionarios nicaragüenses por estar involucrados en "graves abusos a los derechos humanos" y corrupción.

La violencia en Nicaragua no cesa. Foto: AFP
Violencia en Nicaragua. Foto: AFP

Los sancionados son Francisco Javier Díaz Madriz, comisionado de policía de Nicaragua; Fidel Antonio Moreno Briones, secretario de la alcaldía de Managua; y José Francisco López Centeno, presidente de la petrolera estatal Petronic.

Las sanciones fueron impuestas a los funcionarios debido a las preocupaciones sobre la "actual crisis en Nicaragua", incluida "la violencia perpetrada por las fuerzas de seguridad y otros que han provocado la muerte de al menos 220 manifestantes y casi 1.500 heridos", según el comunicado del Departamento del Tesoro.

Según las sanciones, cualquier activo perteneciente a los tres funcionarios en Estados Unidos queda bloqueado y los ciudadanos estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones con ellos o entidades de su propiedad o control.

"La violencia perpetrada por el Gobierno del presidente de Nicaragua Daniel Ortega contra el pueblo nicaragüense y los esfuerzos de quienes están cerca del régimen de Ortega para enriquecerse ilícitamente es profundamente inquietante y completamente inaceptable", dijo Sigal Mandelker, subsecretaria de terrorismo e inteligencia financiera.

Estados Unidos acusó a Madriz de ordenar a la policía nicaragüense prender fuego a una casa en la capital, Managua, en la que murieron seis personas, incluidos dos niños. Según el comunicado, la policía también pidió a líderes de pandillas en Nicaragua que atacaran a los manifestantes antigubernamentales, además de disparar contra manifestantes pacíficos. Briones ordenó ataques contra ancianos y jóvenes que protestaban pacíficamente y robó dinero de proyectos municipales de Managua, según el Tesoro. Centeno se aprovechó de impuestos y las multas que recauda el gobierno, desvió fondos de proyectos de infraestructura y usó su cargo para su beneficio y el de su familia, agregó.

Ayer una violenta incursión de policías y grupos armados ilegales dejó al menos tres jóvenes muertos en el poblado indígena nicaragüense de Sutiaba, en la ciudad noroccidental de León.

Las víctimas tenían entre 21 y 24 años, y murieron por disparos cuando las fuerzas gubernamentales entraron a Sutiaba a levantar un bloqueo de carretera.

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