El abogado sudafricano Brian Currin, especialista en procesos de paz, anunció la puesta en marcha de un "grupo de contacto internacional" destinado a facilitar el final del "conflicto vasco", tras el alto el fuego permanente de ETA, se supo el martes.
Currin, que asesora a la "Izquierda abertzale" (movimiento informal que reúne a los militantes de Batasuna, brazo político ilegalizado de ETA), dijo recibir "con satisfacción la respuesta positiva de ETA al declarar un alto el fuego permanente, general y verificable por la comunidad internacional", según un comunicado difundido por la asociación pacifista vasca Lokarri.
El abogado es uno de los impulsores de la "Declaración de Bruselas", firmada en marzo pasado por una veintena de personalidades internacionales que pedían a ETA un alto el fuego permanente y verificable como paso previo a un nuevo "proceso de paz".
Entre los firmantes de la declaración figuran los premios Nobel de la Paz sudafricanos Desmond Tutu y Frederick de Klerk, la fundación Nelson Mandela, el ex dirigente de Irlanda del Norte John Hume y la ex presidenta irlandesa Mary Robinson.
Simultáneamente, Currin había anunciado, en noviembre, que pondría en marcha un "grupo de contacto internacional" después de que ETA anunciara el alto el fuego.
"Puedo confirmar que la declaración de ETA cumple las condiciones señaladas para el establecimiento del Grupo Internacional de Contacto (GIC)", explicó el abogado. "Estoy consultando con los miembros del grupo con el fin de organizar su primera visita al País Vasco", precisó.
Inicialmente este grupo no debería ser el encargado de verificar el alto el fuego de ETA, pero esta posibilidad se analiza actualmente, según explicó a la AFP Paul Ríos, coordinador de Lokarri, que apoya a Currin.
El gobierno español, que el lunes consideró insuficiente este alto el fuego de ETA y exige el abandono de las armas sin condiciones, rechazó la idea de una verificación internacional de una tregua.
Las autoridades de Madrid ya manifestaron, en noviembre, su rechazo a un "grupo de contacto", explicando que no eran necesarios "mediadores" porque "no habrá diálogo" con ETA.
AFP