SALVADOR | OGLOBO/GDA, AFP Y ANSA
Cientos de policías en huelga que ocupaban ayer el legislativo de Salvador de Bahía prometieron resistir si las tropas federales que cercan el edificio intentan desalojarlos por la fuerza, en medio de la ola violenta que dejó 93 muertos en seis días.
Más de 1.000 soldados cercaron el edificio de la Asamblea Legislativa, ocupada desde el inicio de la huelga por centenares de policías y sus familiares, en reclamo de un aumento salarial y amnistía, dijo el teniente coronel Marcio Cunha, portavoz del Ejército.
La huelga policial ha provocado una ola de saqueos, asaltos y asesinatos, sobre todo en la capital de Bahía, Salvador, a dos semanas del inicio del Carnaval, que atrae a decenas de miles de turistas a este estado del noreste, según la Secretaría de Seguridad Pública local.
Los soldados que "quieren invadir (...) pueden tener la seguridad de que van a haber muertos. Si ellos tienen armas, nosotros también. No las queremos usar pero somos policías y no nos vamos a retirar", dijo uno de los huelguistas, Ricardo Amando de Quirino.
"Tenemos un poco de alimento y algo para beber, agua, leche. Y luz por un generador que apagamos durante el día", contó.
Precaución. El Ejército niega que vaya a utilizar la fuerza para desalojar a los huelguistas. Sin embargo, ayer, un grupo de soldados disparó balas de goma contra un grupo de manifestantes y familiares en los jardines de la legislatura, al parecer para impedir su entrada al edificio.
"Estamos haciendo una operación de aislamiento amparados en la Constitución federal (...) No trabajamos con la hipótesis de la fuerza. Permaneceremos aquí el tiempo que sea necesario", sostuvo Cunha.
El líder de la huelga policial, Marcos Prisco, dijo que el gobierno quiere su "cabeza" pero que está dispuesto a negociar.
"Esto es una práctica dictatorial, están esos militares cercándonos con material de guerra, helicópteros y francotiradores", dijo Prisco, contactado por teléfono al interior de la legislatura.
"Yo creo que esto acabará en negociación. (Las autoridades) quieren mi cabeza", afirmó el líder sindical de 42 años, que aseguró que su movimiento de protesta es "pacífico".
En tanto, el obispo de Salvador, Murilo Krieger, intenta una negociación entre autoridades y policías.
Catástrofe. La justicia declaró ilegal la protesta y expidió 12 órdenes de captura contra sus dirigentes, entre ellos Prisco. Otro de los líderes fue detenido.
No obstante, Prisco indicó que la decisión de los policías es "resistir" dentro del legislativo y advirtió que "si el Ejército invade el edificio puede ocurrir una catástrofe", según el sitio G1 de Globo.
"No puedo controlar la reacción" de los policías huelguistas, afirmó Prisco. "Puede ser una tropa armada contra otra tropa armada", añadió.
Según él, cerca de 4.000 personas, entre policías y sus familiares -incluidos unos 300 niños- ocupan el edificio del legislativo.
El gobierno de Bahía rechazó indultar a los uniformados, pero ofreció atender en parte su reclamo salarial a cambio de que terminen con la protesta. Pero la propuesta fue rechazada por Prisco, según G1.
Control. Un comando de elite de la Policía Federal de 40 hombres llegó el domingo a Salvador, una de las 12 sedes de la Copa del Mundo de fútbol de 2014, para capturar a los líderes de la protesta en medio de la movilización de unos 3.500 efectivos del Ejército, la Marina y la Fuerza Nacional de Seguridad, que asumieron el control.
La huelga de los uniformados -que según la Secretaría de Seguridad Pública de Bahía involucra a un tercio de los 31.000 policías- duplicó el número de homicidios en Bahía por la falta de vigilancia policial.
Turismo. En tanto, el gobierno de Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos evitar viajar a Salvador de Bahía hasta que no se solucione la crisis de criminalidad que ya lleva seis días.
En un comunicado, la embajada estadounidense en Brasilia informó que no hay reportes de ataques a turistas, pero aclaró que las áreas afectadas incluye a Bahía, "popular destino de negocios y de turismo".
La cónsul de Chile en Río de Janeiro, Samuel Ossa, por su parte, recomendó también a sus compatriotas no viajar a esa región brasileña. "A pesar de que las Fuerzas Armadas están controlando los sectores turísticos, yo recomiendo que no viajen porque no se sabe lo que va a pasar", dijo.
Hombre al frente de operativo era el guardaespaldas de Lula
Brasilia | El general Goncalves Dias, comandante de las Fuerzas de Seguridad de Bahía que encabeza el operativo para pacificar el Estado, ofició de guardaespaldas del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva durante sus dos mandatos (2003-2011).
Conocido como "GDias", el militar acompañaba al expresidente en los compromisos oficiales, así como también en reuniones informales.
Después de ser promovido a general, Dias pensó en dejar el comando de seguridad de Lula durante el segundo mandato para servir en la academia militar "Agujas Negras". Pero el expresidente lo quería a su lado.
Como reglas militares dicen que un general está por encima de un jefe de seguridad, se creó un cargo de asesor militar para que Dias permaneciera cerca de Lula.
Fue el propio militar quien le notificó a Lula sobre el infarto del exvicepresidente José Alencar. También acompañó a Lula y a su familia en sus vacaciones en Guarujá.
Un día antes de dejar el cargo, el 30 de diciembre de 2010, Lula asistió al nombramiento del nuevo jefe de seguridad, el general Marcos Antonio Dos Santos. Esto fue tomado como un buen gesto hacia Dias. OGlobo/GDA