Policía española captura al "asesino del naipe"

MADRID - Alfredo Galán, el ex militar que confesó ser el "asesino del naipe", reconoció en su primera declaración ante la policía que cometió los seis crímenes que se le atribuyen y declaró que compró el arma con la que mató a sus víctimas, una pistola Tokarev del calibre 7,62, en Mostar (Bosnia).

Así lo manifestaron fuentes de la investigación, que precisaron que el joven, que el viernes se inculpó de los seis crímenes atribuidos al "asesino del naipe", se entregó primero en la jefatura de la Policía Local de Puertollano, en el centro de España, y no a la Policía Nacional, como se creyó en un primer momento.

En compañía de su hermano Miguel Angel, el ex militar, que participó en misiones del Ejército español en Bosnia, se trasladó a las dependencias de la Policía Local y dijo que era el "asesino del naipe".

Los policías locales decidieron ponerse en contacto con la Comisaría de la Policía Nacional, a cuyas dependencias fue trasladado y donde, uno por uno, relató todos los crímenes que supuestamente ha cometido.

A pesar de que en un primer momento se indicó que Galán dijo que había tirado la pistola en un vertedero, las fuentes precisaron que en su declaración apuntó que la había arrojado en un contenedor de basura próximo a su casa de Puertollano, aunque no ha podido ser encontrada.

Galán explicó en su primera declaración a los agentes que había adquirido en Mostar la pistola Tokarev con la que supuestamente atacó a sus víctimas, aunque no pudo concretar la fecha exacta de algunos de sus crímenes.

Uno de los detalles que Galán aportó en su declaración hizo sospechar a los agentes de que podría tratarse efectivamente del "asesino del naipe", al relatar que en las cartas que arrojó en el lugar de algunos de los asesinatos perpetrados dejó un punto azul en el centro de su parte trasera.

Galán no pudo precisar la fecha exacta de su supuesto primer crimen, pero reconoció que mató al portero de una finca de la calle de Alonso Cano, en la capital, y que en esa ocasión no dejó su marca.

En su declaración, en la que se ratificó ante la jueza de Puertollano, dijo también que el 5 de febrero asesinó en una parada de autobús, cree que del pueblo de Barajas, a otra persona, que sería el joven Juan Carlos Martín, un empleado del aeropuerto de Barajas, y matizó que en esa ocasión dejó un as de copas.

También reconoció que ese mismo día, en torno a las 16.15 horas, fue al bar "Rojas" de Alcalá de Henares y disparó contra tres personas, entre ellas el camarero del establecimiento, que murió al instante, según recordó el propio Galán, y una mujer, a la que disparó en un ojo.

Recordó también el ex militar que en el bar disparó a otra mujer en la pierna, y después de ver cómo se arrastraba, decidió volver a disparar contra ella en un brazo y en la espalda, y tampoco dejó naipe alguno, explicó a los policías.

Otra vez sin precisar la fecha, Galán manifestó que a primeros de marzo atacó en la localidad madrileña de Tres Cantos a una pareja que parecía extranjera, aunque no tenía claro si lo era.

Según Galán, decidió disparar en la cara al joven, que era ecuatoriano, al que creyó que había matado, y acto seguido intentó disparar contra la chica que le acompañaba, también ecuatoriana, pero se le encasquilló el arma y decidió no volver a intentarlo, aunque no olvidó arrojar un dos de copas.

Tampoco recordó Galán la fecha exacta en la que disparó en Arganda del Rey contra una pareja de rumanos, pero relató que al hombre le descerrajó un tiro en la cabeza y tres a la mujer, y que esta vez dejó dos naipes, el tres y el cuatro de copas.

Las fuentes de la investigación explicaron que ayer Galán se levantó menos expresivo y que no ha querido aportar más detalles a los agentes de Homicidios de Madrid. EFE

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