DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
En los últimos días se han levantado piedras en el que parecía un limpio camino para la reelección del chileno José Miguel Insulza como secretario general de la OEA.
Venezuela ha solicitado un aplazamiento de la fecha propuesta para la elección, 24 de marzo, argumentando la necesidad de ampliar plazos para los países que tuvieran en sus planes postular otro candidato. Mientras tanto, el ALBA, que lidera el presidente Hugo Chávez, estaría barajando nombres para presentar una candidatura alternativa, con el respaldo de Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Cuba y Ecuador.
Esta posibilidad inclina a los analistas políticos a remarcar que una figura que llegue a la OEA con el respaldo del ALBA despertaría dura reacción de países contrarios a las extemporáneas actitudes de Chávez, hecho que especulan impulsaría la reelección de Insulza.
Pero otros observadores opinan que esa puja podría favorecer la aparición de un tercer candidato. Se habla con insistencia de una postulación brasileña, pero el gobierno de Lula tiene apostadas todas sus baterías a lograr un sillón en el Consejo de Seguridad de ONU.
A su vez, en ambientes diplomáticos de Washington, se manejan datos muy concretos, trascendidos de filas del electo presidente chileno Sebastián Piñera, que dejarían en claro que miran con reticencia dar abierto apoyo a Insulza. Se estima que no ha tenido una gestión positiva en la OEA y durante la reciente campaña electoral no conservó la independencia de criterios a la que lo obliga el cargo y se manifestó, reiteradamente, a favor de Eduardo Frei.
También ha tomado estado público un informe de la oficina del senador republicano Richard Lugar, el legislador de más rango en el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso de EE.UU. En el escrito se hace severa crítica al liderazgo de Insulza y se señala que los países miembros no deben dar por garantizada su reelección. El documento denuncia que la OEA, bajo su mandato, ha demostrado pasividad en cuanto a la erosión gradual de la democracia, como ha sido el caso de los medios en Venezuela o el reciente fraude electoral en Nicaragua. La nota de Lugar es especialmente severa con la actitud de la OEA en el proceso que siguió al golpe de Estado en Honduras, a lo largo del cual Insulza demostró total incapacidad para lograr un compromiso entre las dos partes en juego, tanto que, como se sabe, motivó la intervención de otros actores internacionales. "Desafortunadamente la OEA está fallando en su misión", afirma en otra de sus partes el trabajo del congresista.
Para aumentar las sombras sobre la reelección de Insulza, el secretario de Estado adjunto para América Latina, el también chileno, Arturo Valenzuela, dejó en claro que todavía Estados Unidos no ha decidido si apoyará la nueva postulación del actual secretario general.