80 líneas de colectivos llevaron adelante un paro en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que comenzó a las 00:00 horas de este viernes se extendió hasta el mediodía. Lo encabezó una facción de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
El motivo de la paralización fue una "falta de respuestas" del Ministerio de Trabajo respecto al reconocimiento de las autoridades electas en distintas seccionales el pasado diciembre y a un salario "digno, equitativo e igualitario a lo largo y ancho del país" de $350.000. Además, anunciaron que realizarán un paro nacional de 24 horas "de no tener respuestas favorables a los temas planteados".
Las 80 líneas pertenecen a la flota de la empresa DOTA, y provocaron la formación de largas filas en los centros de trasbordo más populares tanto de la ciudad como del conurbano en la mañana de este viernes, debido a que los usuarios buscaban recorridos alternativos para llegar a sus trabajos y demás obligaciones.
Desde la conducción nacional de la UTA se emitió un comunicado en el que informaron que su Consejo Directivo Nacional "no ha dispuesto paro, ni medida de acción gremial alguna”.
“Resulta lamentable que un pequeño grupo de personas, identificadas con la lista que perdió las elecciones, pretenda la utilización de los trabajadores, teniendo a los usuarios de rehenes de sus intereses, en una supuesta medida que no se encuentra avalada por la entidad sindical, reiteramos, con el único objetivo de generar descuentos a los haberes de los trabajadores”, afirma el comunicado firmado por Roberto Carlos Fernández, Secretario General de la UTA.
Según afirman desde el Consejo Directivo Nacional de la UTA, “quienes perdieron las elecciones, y representan los intereses del empresario, no conocen ni por asomo la realidad del transporte de personas del país, ahora pretenden inventar situaciones inexistentes, generar malestar en la población, en los espacios de poder, justamente por haber resultado aplastados en el último proceso electoral”.
“Nosotros, como representantes de los trabajadores, exigimos que se cumpla con el pago de los salarios y haremos respetar cada uno de los votos de confianza que han depositado en nosotros”, sigue el texto y cierra: “Compañeros en la vida hay que elegir, y en la UTA elegimos defender a los trabajadores con la verdad, porque conocer la Verdad nos hará Libres”.
La respuesta del gobierno, a través de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), organismo que depende del Ministerio de Transporte, fue un anuncio de que las empresas adheridas serán multadas.
La Nación (GDA)