La Asamblea Nacional Popular (ANP), el parlamento chino, abrió el viernes su período anual de sesiones, que va a estar dominado por las cuestiones económicas y la preocupación por una mejor distribución de los frutos del crecimiento. La sesión anual se realizará, a los largo de diez días, en el marco solemne del Palacio del Pueblo, en Pekín, un enorme edificio neoclásico, adyacente a la Plaza de Tiananmen, en el centro de la capital china, cerca de la Ciudad Prohibida. El día anterior a la apertura de las sesiones la policía paramilitar marchó por la plaza, mientras inspectores revisaban a los vehículos de la zona en busca de explosivos y elegantes mujeres de rojo practicaban para guiar a los delegados al día siguiente. La ANP es considerada como una cámara que aprueba las importantes decisiones adoptadas por la alta y restringida dirección del gobernante Partido Comunista, en particular el buró político, que reúne a la cumbre de la jerarquía. Este evento coincidió con el anuncio de que China decidió limitar su presupuesto para Defensa. Tras haber hecho crecer las partidas militares en torno al 15% durante la última década, 2010 será escenario de un alza de sólo el 7,5%.